miércoles, 4 de julio de 2012

LA MUJER Y EL PERRO CAPÍTULO Nº 6

Eran las siete de la mañana...
Jesús el barrendero del barrio, cogió el escobón y empezó a barrer la calle. A las 7.30 llegó al lugar, dónde estaba tirado en el suelo el parricida. Lanzó un grito, al verlo en aquellas condiciones tan lamentables e inesperadas.

-¡Por Dios! ¿Qué ha ocurrido aquí?

No quiso tocarlo...
Dejó el escobón apoyado en la pared de una vivienda, y fue a buscar a su compañero Marcelino, que barría en aquellos momentos la calle mayor.

Cuando llegó dónde estaba el hombre, el otro se dio cuenta que algo le pasaba.
A Jesús, le faltaba el aliento y como pudo le dijo.

-He encontrado a un hombre muerto, se ha pegado un tiro. Ven a verlo, después buscamos ayuda.
Marcelino soltó el escobón, dejándolo apoyado en una farola, y corrieron los dos hasta dónde estaba el muerto, que jamás podría explicar el motivo de su decisión de quitarse la vida.

El hombre, abrió los ojos como platos al verlo.

De pronto, escucharon que alguien los llamaba gritando.
-¡Venid a la plaza, que ha pasado algo horrible!
Era uno de los vecinos, que se dirigía a trabajar y se encontró con el triple crimen.


-Acercate, que aquí también ha pasado algo tremendo.


El hombre lanzó un...
-¡Por Dios!  ¿qué es esto?


Cuando reaccionó, marcharon todos hasta la plaza casi corriendo. El hombre, les explicó lo que allí había encontrado momentos antes.
Verónica O.M.
Continuará



6 comentarios:

Beatriz dijo...

Qué pasará ahora. Esperemos que ell no siga recurriendo al diablo. Muy sangriento todo.

Verónica dijo...

Para Beatriz
Y de verdad que lo es (muy sangriento) aunque hay que reconocer que los hombres fueron unos canallas.
La mujer, ya está viendo lo que el demonio es capaz, esperemos que sepa reaccionar a tiempo, porque sino...
Besos

silvo dijo...

Menudo susto se llevaron el barrendero y el que iba a trabajar, besos!

Rafa Hernández dijo...

Sangriento es, pero desde luego se lo merecían. Si cada uno de los que cometen atrocidades pagara de esas maneras, seguro que más de uno se lo pensaría. Pero como hay gente que sigue impune tras sus fechorías, detrás de una comete otra más gorda.

Besos Verónica.

Verónica dijo...

Para Silvo
Y de verdad que se lo llevaron, Dios nos guarde con estas cosas.
Besos, muy buena noche

Verónica dijo...

Para Rafa Hernández
Es cierto, que fueron muy canallas.
Rafa lo que dices, suele pasar muy frecuentemente.
Besos, muy buena noche