sábado, 20 de octubre de 2012

EL ANCIANO Y SUS MANÍAS


                                           
El anciano, había ido una temporada  a casa de una de sus hijas. Tenía tres.
El primer día y en cuanto llegó, pensó en importunar lo menos posible. Así que decidió que cuando se le preguntase algo, contestar con un simple monosílabo.
Su hija María del Calvario  "Mava" se empezó a preocupar por aquello. Ella procuraba  que su padre, se sintiese en su casa lo mejor posible.
-Padre, he pedido hora para que le hagan una analítica de sangre. Mañana, a las ocho se la harán.
El hombre, movió la cabeza de arriba a abajo.
Y así siempre.
Ella lo miró, a punto de decir una animalada, pero se lo pensó mejor y nada dijo.
Y al día siguiente...
-¡Súbase la manga de la camisa!
Le dijo, una enfermera con cara de pocos amigos.
Le puso, una especie de brazalete de goma apretándole el brazo. La vena, se le empezó a hinchar y allí clavó la aguja de la jeringuilla.
Y en cuanto la sacó, un gran chorro salió manchándole su  camisa más nueva. El hombre, al ver aquello estalló en improperios.
-¡Es usted una inepta señora, me ha puesto perdido, deberían despedirla!
La enfermera se quedó a cuadros y rayas, y su tez se cubrió de rojo escarlata.
Y se dirigió cabreado a la sala de espera. Su hija, estaba sentada esperándole.
-Esa enfermera es una calamidad.  ¡Mava, fíjate como me ha puesto!
-Padre, baje la voz que todos nos miran.
-Qué miren, qué leches me importa.
Y ya no pudo callar. En cuanto llegaron a casa.
-¿Padre, quiere desayunar?
-Ahora mismo, esa bruta me ha dejado casi sin sangre. Y debo reponerme. Mientras, voy a cambiarme la camisa.
Cuando se dirigía a la cocina, para preparar el desayuno Mava iba pensando.
- No se, lo que es peor si antes o ahora. Y mis hermanas ya se enterarán, en fin...
Autora Verónica O.M.

8 comentarios:

silvo dijo...

De mayor se suele ser cascarrabias pero es que también hay cada personaje por ahí que parecen provocar, besos!

Verónica dijo...

Para Silvo
Igual que esta enfermera tan inepta, jaja
Besos, feliz domingo

Ceo dijo...

La elegancia de no importunar es una tarea difícil de llevar, es solo para estoicos!

Beso!

Rafa Hernández dijo...

Desde luego hay que tener mucha correa para aguantar a algunos ancianos, ya que los hay que son unos cascarrabias de cojones. A muchos por muy bien que se les pretendan hacer las cosas todo lo ven mal y por todo se quejan y protestan. Yo si llego me temo que voy a ser uno de estos protestones, ya que a veces que mosqueo hasta con mi sombra.

Besos Verónica.

Osvaldo Rene Alberto dijo...

A veces se gana el derecho de no callar, y así y todo pareciera que lo dicho es poco...
Un beso Vero

Verónica dijo...

Para Ceo
Dificilísimo debe ser. Se tienen buenos deseos, cumplirlos ya es otra cosa. A la primera de cambio se estropea todo jaja
Besos, feliz semana Ceo...

Verónica dijo...

Para Rafa Hernández
¿Qué es eso de si llego? claro que llegarás faltaría más jaja
Algunos pero no todos son cascarrabias, inclusive son muchísimo peor (es broma)
No creo que tu lo seas, y serlo en la justa medida es algo natural.
Besos, muy buena noche Rafa...

Verónica dijo...

Para Osvaldo Rene Alberto
Es cierto Osvaldo, y este hombre aún pudo decir más, jaja aunque a la hija no le hacía demasiada gracia.
Un beso, feliz semana Osvaldo...