miércoles, 15 de octubre de 2014

LA INCOMPRENDIDA FELICIDAD microrrelato

Aquella mañana se había levantado demasiado pletórica y feliz.
No era nada habitual en ella, así que pensó estaba incubando algo. -Me tomaré la temperatura, debo tener fiebre.
Verónica O.M.

11 comentarios:

maduixeta dijo...

Pobre felicidad, a veces nos cuesta reconocerla.
Un beso

silvo dijo...

Pobre, por fin está como debe y piensa que es extraño, besines!

trimbolera dijo...

Ojoooo !!!

Nieves dijo...

Todo estaría bien si fuese lo contrario. Es una pena que el sentirse bien sea algo tan raro como para creerse enferma.
Lo mejor es que no tendría fiebres, y lo único que tendrá serán unas inmensas ganas de salir y disfrutar de la vida.

;)

Besos!!

AMALIA dijo...

Alcanzar la felicidad es un poquito complicado, así que, cuando la sientes de verdad, te parece mentira...

Besitos.

Rafa Hernández dijo...

Eso nos suele pasar a los que tenemos achaques, que él día que nos levantamos mejor, o no nos lo creemos, o decimos malo; esto de encontrarme hoy bien, traerá cola.

Besos Verónica.

llorenç Gimenez dijo...

!Uff!... tantas cosas. pero a partir de cierta edad, cuando te levantas primero hay que pararse a pensar que me duele hoy... Si no duele nada, es que no estas.
Un saludo Verónica....

Azzul. dijo...

Y ¿que dijo el termómetro?

Un beso, feliz semana.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

La felicidad cuando no es frecuente, y se presenta circunstancialmente, nos parece ajena, y la desechamos. Un Abrazo. Carlos

Francisco Josè Lazo Melhado dijo...

Ingenioso tu relato, y muy cierto.
Muchos a la felicidad no encuentran, dicen que es genètico.
En lo personal dirìa, que lo que tenemos a veces son malas rachas.

Abrazos!

Verónica O.M. dijo...

Muchas gracias a todos.
Abrazos