jueves, 13 de noviembre de 2014

ANGIE relato

Bonita imagen de internet

Su nombre es Angie...
De niña lo pasó mal, debido a tener unos padres demasiado estrictos, no la dejaron jugar cómo hacen las niñas. Para ella fue algo impensable comportarse cómo cualquiera a su edad. Se la exigía tanto, que se sentía impotente ante tanta responsabilidad descargada a su espalda, que muchas veces no sabía cómo afrontar. Cuándo eso pasaba la castigaban, y la mandaban a la cama sin comer o cenar dependiendo la hora, muchas veces no consumía alimento durante todo el día. ¿Porqué? pues porque el castigo había sido impuesto demasiado pronto. Y entonces también perdía las clases del colegio, que después le traería consecuencias en forma de suspensos, con el agravante de que sus padres estallaban a gritos y golpes.
Pobre Angie...
No fue feliz de niña, y ahora de mayor tampoco.
Ve a su marido cómo un ogro, pero es incapaz de protestar. ¿Porqué? Por miedo a él. Sabe que no escogió bien, y pide al cielo que se vaya pronto. ¿Dónde? La avergonzaría confesarlo...
Autora Verónica O.M.

14 comentarios:

silvo dijo...

Pobrecita, seguramente tenía prisa para escapar de un infierno y se metió en otro, no hay derecho, me encanta el relato ya que se que es un lamento por una vida ingrata, besines!

Verónica O.M. dijo...

Para silvo
Muy cierto, Silvo, escapó de uno y se metió en otro, suele suceder mucho. Las prisas y la baja autoestima no traen nada bueno.
Me alegra te guste.
Besos, buena noche

Rafa Hernández dijo...

Has retratado muy bien el calvario de muchas mujeres desde que nacen hasta que mueren. Hay casos en el que el maltrato ya comienza en el mismo seno familiar, en el cual se ven sometidas por unos padres que no merecen ni el nombre de padres, ya que se trata de unos tiranos infames y canallas, que han traído una hija al mundo para hacerla sufrir. Y luego como bien has expresado y Silvo lo ha apuntado, las pobres se creen que casándose va a encarrilar su vida, y resulta que salen de un pozo y se mete en otro más negro y oscuro. Muy bien Verónica. Besos y buenas noches.

la MaLquEridA dijo...

Cuanto daño hacen algunos padres en el alma de sus hijos. Una pena.


Beso

Verónica O.M. dijo...

Para Rafa Hernández
Estoy totalmente de acuerdo, Rafa.
Ha habido, hay y habrá personas sufridoras, mientras haya esas otras que son verdugos hasta en su propia familia.
Querer escapar de ese infierno, hace la mayoria de veces caer en ese otro que puede ser incluso peor que el ya vivido. Es tremendo para quien lo vive.
Besos, buenas noches

Verónica O.M. dijo...

Para la MaLquEridA
Tienes toda la razón, además de ser un daño del que nunca se sana.
Besos

Nieves dijo...

Los padres de Angie se encargaron de forjar una personalidad temerosa, insegura y triste. Tuve y tengo un amigo que pasó por eso y huía de casa de madrugada para escapar de la correa del padre, venía a mi casa para poder pasar la noche, Él a diferencia de Angie tiene una buena vida en estos momentos, tiene un marido azafato de avión y viven felices y en su hogar se respira mucho amor y tranquilidad. Ojala Angie pudiera encontrarla no demasiado tarde.
Muy buena exposición de este capítulo de vida.... triste pero real...

Besitos!!!

maduixeta dijo...

Que historia más triste pero por desgracia real en muchos casos.....
Nunca entenderé el maltrato a hijos, a pareja...... bueno, no puedo entender el maltrato de ningun tipo.
Emotivo relato para pensar el que nos has regalado
un beso

Amapola Azzul dijo...

Un beso para ti, el relato teine mucha fuerza.
Abrazos y buen finde, Verónica.

Verónica O.M. dijo...

Para Nieves
Perdona mi retraso en contestar.
Tienes toda la razón.
Tu amigo, tiene una tremenda suerte al poder contar contigo. Me alegra que haya encontrado la felicidad después de todo lo sufrido, se lo merece con creces.
Gracias por tus palabras.
Besos, feliz tarde

Verónica O.M. dijo...

Para maduixeta
Muy cierto, Maduixeta, es triste vivir una situación así.
Muchas gracias por tus palabras, un placer escribir cosas que os puedan gustar.
Besos, feliz tarde

Verónica O.M. dijo...

Para Amapola azzul
Muchas gracias, amiga.
Besos, buena tarde de domingo

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Como que la historia del maltrato se reitera en la adultez conyugal. Saludos. Carlos

Verónica O.M. dijo...

Así es, Carlos, a ella así le ha sucedido.
Saludos