miércoles, 11 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 18

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°18 novela


Simpática imagen de Internet
Al fin... Manuel se dio cuenta que Maite le hablaba a él, aunque tenía su vista clavada en el gato, temeroso de que se lanzara encima otra vez. De reojo la miraba, y le pareció muy hermosa a pesar de haber estado llorando. La notaba nerviosa y vulnerable, y todo por su culpa al no haber aceptado no pertenecer al mundo de los vivos. Con pena pensó que todo lo que había sucedido ya no tenía remedio, y si pudiera volver atrás con los ojos cerrados lo haría, aunque se le revolvían las tripas al pensar que Maite y el medicucho tuviesen aquel tipo de relación.

-¿Está mejor?
Le preguntó la vidente.

-Sí, más o menos ¿qué me dio a beber?

-Nada que le vaya a hacer mal. Es un licor casero de naranja y un toque de ron. ¿No le gustó?

-Si. Además me calmó.

Esmeralda sonrió...
-¿Se convence ahora de que su marido no se marchó?

-¿Y qué quiere de mi?

-Eso debería usted preguntárselo?

-¿Y dónde está?

-Rabioso se lo dirá.

El gato se dirigió hacia un rincón de la habitación en dónde Manuel estaba semi escondido detrás de una frondosa planta. Se paró frente a él moviendo el rabo.

Maite se dirigió hacia allí  y le preguntó:
-¿Qué quieres de mi? 

Esmeralda estaba en silencio y atenta a lo que allí acontecía.

-Toda la culpa ha sido del diablo, me vino a visitar antes de morir.

-¿Qué tiene que ver aquí el diablo?

-¡Todo! me dio poderes que yo aproveché en mi beneficio. Se me cruzaron los cables al ver que tú y el medicucho...

-Me tenias abandonada, ni pensabas en mis necesidades.

Manuel pensó que tenía razón, hacía mucho que no tenían relaciones y ella siempre había sido muy fogosa. 
Infinidad de veces había llevado chupones en el cuello y arañazos por el cuerpo. 
En aquel momento  se dió cuenta de que ella tenía adicción al sexo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

10 comentarios:

Manuel Díaz dijo...

Seguiremos pendientes de las vivencias de mi tocayo.
Saludos de Manuel

Verónica O.M. dijo...

Bienvenido, Manuel.
Nunca te dejes convencer por el diablo como él.
Saludos

llorenç Gimenez dijo...

Hola Verónica.. Vaya, vaya, vez de que se entera uno, y es que una mujer insatisfecha siempre será culpa de el, veremos si el "diablo" lo soluciona..jeje.
Un abrazo..

Verónica O.M. dijo...

No es culpa de nadie, ja,ja.
El diablo hace días que no sabemos de él.
Un abrazo

Flor dijo...

Hola Verónica , si esto es como yo digo ... Dios da dientes a quien no los necesita , y cuando las ganas son tantas , no sabe una como saciarse , Esperemos a ver como va todo , de momento el gato lo tenemos sin uñas pobrecito , besos de Flor.

Sara O. Durán dijo...

Y ¿cómo le responde el espíritu... a través de Esmeralda... o del gato? Jajaja
Besos.

Verónica O.M. dijo...

Flor, nada es lo que parece, lo verás muy pronto ya que tan solo quedan siete capítulos.
El gato sin uñas no arañará los muebles, las puertas y el sofá, ja,ja.
Besos 🌻

Verónica O.M. dijo...

Ja ja, el gato es listo pero no llega a tanto.
Besos 🌹

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

La confesión...Un abrazo. Carlos

Verónica O.M. dijo...

Y sin cura...
Un abrazo