miércoles, 26 de agosto de 2015

NI UN LAMENTO...

Un pañuelo rosa
tapa su cabecita
dónde el cabello 
cayó del todo.

Siente miedo
pero de su boca
ni un lamento.

Se hace preguntas
¿porqué yo?
si nada malo hice?

Intuye el sufrimiento
de su familia
pero todos sonríen
con esa risa forzada
que suena a falsa.

Rezan en solitario
y las lágrimas
campan a sus anchas.

Se enfrentan
al mayor reto
de sus vidas
salvar a su niñita.
Verónica O.M.

8 comentarios:

silvo dijo...

Precioso poema y gran tensión que viven, la vida y la lucha en momentos límite es muy fuerte, besines!

Nieves dijo...

Hay obstáculos tan dificiles y dolorosos...
Ojalá la vida no nos rete a saber lo fuertes que somos...

Un abrazo muy fuerte amiga Vero!

trimbolera dijo...

Y cada día es una lucha agarrada a la esperanza. Besicos.

Sara O. Durán dijo...

Ya ha avanzado mucho la ciencia.... Pero, por qué los niños, siempre me pregunto, desde que siendo niña perdí a mi sobrino, casi de mi edad y me costó tanto resignarme. Resignarme, porque nunca lo comprendí.
Un abrazo, Vero.

TORO SALVAJE dijo...

Que se salve.
Por favor.... que se salve.

Besos.

Rafa Hernández dijo...

Mal rollo, triste y dramático, ojalá todos los superaran.

Besos Verónica.

AMALIA dijo...

Yo también deseo que se salve. De todo corazón.

Besitos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

MUy humano el poema. MI abrazo. Carlos