Montado por mi.
—No os eché la culpa, o acaso me habeis escuchado decirlo en algún momento? A qué no?
No me he caído, me he tumbado en el suelo para escuchar esta canción.
Cuando me levante, sacudiré el pantalón y muy flojito seguiré con este estribillo. ¡Qué pegadizo!
Verónica O.M.