jueves, 24 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 53 Y 54

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 53 novela


¿Tienes algo que hacer el domingo?
Preguntó Paul.

-Por la mañana limpiar y por la tarde aburrirme. No soy de salir demasiado...

-Entonces... ya tienes salida, podrias acompañarme.

-¿Dónde?

A ver a mi padre. 

-Cuenta conmigo.

Paul la atrajo hacia él y ella se cobijó en sus brazos. Ninguno de ellos pronunció palabra y se dejaron envolver por aquel mágico momento...

Llegó el domingo y fué a recogerla. Se la encontró dándose el último retoque en los labios con un gloss sin color y mucho brillo.


-Hoy es un gran día.
Dijo Paul. 

Ella le miró y sonrió...
Autora Verónica O.M.
Continuará 


SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 54 novela

Antes de llegar a casa de su padre, Paul paró en un bar dónde preparaban comida para llevar a casa. Fue Celeste quien la escogió, aunque ella hubiera preferido no hacerlo, aunque nada dijo. Él la puso en aquel compromiso.

Llegaron... y el hombre andaba por el pequeño jardín, observando lo que al día siguiente debería hacer. Cuándo su hijo paró el coche frente a la cancela, abrió la puerta. Venía con alguien, y se preguntó quien sería aquella bonita joven.
Tardó poco en averiguarlo.

Los hombres se abrazaron. El padre estaba emocionado e intentaba por todos los medios parecer tranquilo, pero su trabajo le estaba costando. Desde que supo de Paul su nerviosismo era latente, y por mucho que lo intentaba no era capaz de controlarlo. Empezaba a ser otro y sintió que se estaba reconciliando con el mundo.

-Padre, te presento a Celeste. Tu futura nuera.

Celeste lo miró esbozando una media sonrisa, pero estaba cortada y avergonzada. 
No sabía que era más adecuado, si besarle o tenderle la mano.

Pero el hombre le resolvió el dilema. La besó y le dijo muy contento y amable.
-Bienvenida, Celeste. Es un placer conocer a la futura mujer de mi hijo.

-Muchas gracias, encantada de conocerle.

-Conocerme, por favor.

Ella le sonrió agradecida.

Y entraron en la casa, dónde permanecieron por varias horas. Ya parecían una hermosa familia, sintiendo en sus corazones 💕 que estaban en proceso de serlo. Tan solo les faltaba tratarse un poco más...
Autora Verónica O.M.
Continuará                   

miércoles, 23 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 52

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 52
                                                   
Era mediodía y Paul ya había cerrado la tienda. Esperó en la calle a que llegase Celeste. 

La chica, andaba todo lo deprisa que podía con los tacones de sus preciosos zapatos negros.
-Siento que me hayas tenido que esperar. Pero tuve que hacer un recado, además he estrenado zapatos.

-Son muy bonitos. Y esperarte ha sido un placer.

-He traído la comida para los dos.

-No era necesario, pero te lo agradezco de veras. Así, aprovecharemos el tiempo para hablar.

En una bolsa de plástico, llevaba las viandas.

Llegaron a la casa, y en un plis plas ya estaban comiendo.
Había traído, ensalada de pasta de colores, pollo a la vinagreta, y dos grandes flanes caseros. Y para beber, una botella de vino tinto Faustino I.

-¡Me encanta esta casa!
Sabía que allí él había nacido, y que había vivido hasta que se casó.
-
A mi también. Y mi madre  estaría contenta de escuchártelo decir.

Escucharon un ruido, y volvieron los dos la cabeza

-Qué es eso? 
Preguntó ella.

-¿Crees que estoy loco?
Preguntó él, mirándola directamente a los ojos.

-Para nada. ¡Vaya pregunta!

-Es Luisito, que quiere hacerse notar.

Y nuevamente, sonó el ruido de algún mueble arrastrado.

-Hay almas que nos acompañan por algún motivo. 
-Dijo Celeste, con el rostro serio y creyendo lo que decía.

-Luisito está conmigo. Gracias a él he sabido algunas cosas que nadie me contó.
Autora Verónica O.M.
Continuara                     

lunes, 21 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 51

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 51 novela

Celeste abrió la puerta con la llave que la mujer le había entregado el primer día, cuando vino a ayudarla y enviada por el cura, se la encontró sentada y viendo la tele. 
La anciana al verla entrar bajó el volumen.

-Hola, Lola. Buenas tardes.

-Hola, Celeste. La tarde es buena gracias a ti.

-Eres tremenda, Lola, ja,ja, ya veo que estás arreglada. Pediré un taxi, y nos vamos al médico para ver cómo va tu pierna.

-Seguro que ya está bien y gracias a tus cuidados.

-Ya sabes, que lo hago con  gusto.

-Lo sé, pero no es muy normal que una chica tan joven y guapa, se dedique a ayudar a los demás como haces tú.

-Sea normal, o no, me encanta hacerlo. Pienso que todos necesitamos de los demás.

Pidió un taxi.

Al llegar, el taxista tocó el claxon.

Lola se apoyó en un bonito bastón. Celeste cerró la puerta con dos vueltas de llave.

El hombre bajó a ayudar a la anciana, la mujer le estaba muy agradecida por su gesto. 
-¡Muchas gracias!

Él no contestó, pero si sonrió  enseñando dos hileras de dientes casi perfectos.

El trayecto duró escasamente cinco minutos, y paró el vehículo enfrente del centro médico.

Lola abrió su bolso y pagó, dándole una buena propina.

El hombre se lo agradeció. Ya no era habitual, encontrarse con personas tan espléndidas.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 18 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 49 Y 50

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nª 49 novela

-Es tarde, Paul. ¿No vas a abrir la tienda?

Miró el reloj comprobando que era muy tarde.
-Si, debo abrir. ¿Nos vamos?

-Claro, cuándo quieras. Yo debo irme también, he de visitar a Lola, la tengo que acompañar al médico para ver como va su pierna.

-Le das recuerdos de mi parte y le dices que la visitaré pronto.

Salieron a la puerta y allí se despidieron. Lo hicieron con un beso que apenas rozó sus labios pero que les provocó una sacudida de felicidad.

- Mañana podriamos comer de nuevo juntos ¿puedes?

-Puedo. Mañana nos encontraremos en el mismo sitio.

-Bien, pues hasta mañana. Te esperaré en la puerta y si llegas antes de que cierre entra en ella y me esperas.

-Pues hasta mañana.

-Hasta mañana, Celeste.

La joven llevaba el semblante relajado y feliz.

Y Paul tanto de lo mismo. Estaba seguro que aquella mujer estaba hecha para él, y deseaba con todas sus fuerzas que ella opinara de él lo mismo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 50 novela 

De camino para la tienda, Paul se encontró con su amigo Juan,  que había abierto la puerta de la barbería-peluquería para despedir a un cliente.
-Hoy abres un poco tarde.

-Se me ha ido el santo al cielo.

-No me lo creo. Seguro que es por una chica.

-Lo es, Juan, ya te contaré. Mis clientas hoy me matan.

-Hasta luego entonces, no queremos derramamiento de sangre.
Dijo con guasa.

-Adiós, Juan.

El amigo se quedó un rato ensimismado mirándolo, y  una chica estaba bien... a su amigo falta le hacía, ya que había estado solo demasiado tiempo. Se alegraba por él.
Entró para adentro, y empezó a cortar el pelo a otro de sus clientes, un chavalín de unos quince años y que no paraba de mirar su reloj.

-Buenas tardes.
Dijo a una clienta, que hacía rato esperaba en la puerta.

-Hoy te has dormido, Paul, suerte que no tengo prisa que sino…

El sonrió y nada dijo, levantó la persiana y encendió la luz. La mujer también entró y cogió una cesta de plástico. Empezó a pasear por los pasillos mirando el género, y cogiendo lo que necesitaba.
-Mientras, pónme un cuarto de jamón ibérico, hay que ver lo bueno que está el condenado. A mi marido no le des otra cosa, es muy fino,  y no quiere ni chorizo, ni salchichón.

-Es que tu marido, sabe lo que es bueno.

-Ya te he dicho que es muy fino.

Y después de aquella clienta, vinieron muchas más y así estuvo hasta la hora de cerrar. 
Autora Verónica O.M.
Continuará                                    

jueves, 17 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 47 Y 48

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 47 novela

Los jóvenes estaban cómodamente sentados en el sofá. Ella había tratado de ayudarle a fregar los cacharros, pero él se opuso tajantemente.

-Ya lo haré a la noche, no te preocupes por eso.

Ambos se sentían muy bien en aquellos momentos. Sus compañías hacían que el día pareciese mucho más colorido, como si ya se conociesen de tiempo atrás.

Ella antes de conocerlo personalmente, y debido a las conversaciones con Lola, intuía que sería muy fácil amarlo.

Él se mantenía a una distancia prudencial, todavía no estaba preparado para iniciar un nuevo romance. Pero su corazón le decía que ella sería la elegida...
Autora Verónica O.M.
Continuará 

HASTA QUE TÚ TE VAYAS CAPÍTULO 48 novela

-¿Fuiste a ver a tu padre?

-¡!Si! el domingo próximo iré de nuevo. Me gustaría se viniese a vivir conmigo.

-No creo que quiera. Está acostumbrado a vivir solo, lo ha hecho durante muchos años.

-Pareces saber mucho de nosotros. ¿Hasta dónde sabes? 
Lo preguntó sonriendo.

-Me lo contó, Lola. Pero lo hizo por el cariño que os  tiene. No vayas a pensar...

-Mi madre la adoraba y yo también. Me vio nacer y para mi es como si fuera mi segunda madre. 
Al decirlo sus ojos brillaron unos segundos, los suficientes para descubrirle su lado más humano y hermoso. 

Era el hombre soñado y no le importaría envejecer a su lado.
-¿Si te digo algo, te va a molestar?

-Por supuesto qué no, díme...

-Me gustas.

Para nada esperaba aquella declaración, pero le gustó que ella se le anticipase. Sus miedos hubiesen hecho que aquel momento se retardase más tiempo.
-A mi me pasa lo mismo. Me robaste el corazón, el mismo día en que te conocí en casa de Lola.
La miró a los ojos y con sus dos manos acarició su bonito rostro.
Y la besó, al principio despacito y después de forma apasionada.

Ella también participó, y aquel beso se eternizó hasta que quedaron sin aliento.
Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 16 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 45 Y 46

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 45 novela

Paul abrió la puerta e hizo pasar antes a Celeste.

La chica entró disimulando su nerviosismo. Era la primera vez que aceptaba comer con un hombre a solas. Pero para ella aquel hombre no era un desconocido. 
Lo conocía por Lola, la mujer siempre tenía en la boca a su adorado Paul, ella hablaba maravillas de él y de su difunta madre.

Celeste, dejó su bolso en el recibidor, y colgado en un perchero de madera noble.

Paul,  fue al aseo a lavarse las manos y ella le siguió haciendo lo mismo. 
Después marcharon hacia la cocina para preparar lo que iban a comer. 

-¿Te gusta la tortilla de patatas?

-Me encanta. ¿Te puedo ayudar?

-¡Claro que no, eres mi invitada!

La chica lo observaba y su imaginación volaba. Era un hombre apuesto con el que no le importaría pasar el resto de su vida.
La voz de él la sacó de su ensoñación.

-Voy a cortar unos tacos de jamón ¿te gusta?

-Si, por supuesto.

-Voy a preparar la mesa. Comeremos en el salón.

-No es necesario. Me gustaría hacerlo en la cocina si no te importa.

-¿Estás segura?

-Claro, me apetece comer aquí.

-¿Vino?

-No, solo agua.

Comieron en silencio, y de vez en cuándo sus miradas se cruzaban.
Autora Verónica O.M.


SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 46

-Muy rica la comida. Ha sido un placer haber comido contigo.

Él sonrió, sin duda aquella chica sabía cómo adularlo. Pero lo hacía con gracia y seriedad.
-¿Te apetece un café? Aunque te he de decir que es instantáneo, ya que es mucho más cómodo y rápido. Ya sabes, por la falta de tiempo.

-Está bien, no me desagrada en absoluto, y con un poquito de leche.

Paul fué a prepararlo y Celeste recogió la mesa.

Y nuevamente sus miradas se cruzaron. Ellas expresaban que se sentían atraídos... 

Él, no quería ir deprisa. Pensaba que las cosas había que madurarlas y esperar a que llegase su momento.

Y aquel parecía estar muy cerca, y cada segundo lo estaba un poco más.
Verónica O.M.
Continuará

martes, 15 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 44

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 44 novela 

-Pasaba cerca de aquí y vine a saludarte.

-Muchas gracias, Celeste. Te lo agradezco.

La chica sonrió.  

-¿Tienes prisa?

-No, no demasiada.

-Te invito a comer, pero si te animas lo haremos en casa.¿Qué te parece?

-Me parece bien.

-Pues vamos, está cerca.

Echaron a andar, ella era casi tan alta como él. Paul estaba que no cogía en su piel, aquella chica lo había conmocionado el día en que la conoció.
-¿Cómo está, Lola?

-Mucho mejor. Espera que la visites  de nuevo.

-Le dices, que iré en breve.

Cuándo quisieron darse cuenta habían llegado...
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 13 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 43

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 43

La mañana fue bastante movida, dado que la tarde anterior no había abierto la tienda. Algunas clientas, debido a la  confianza le preguntaron a lo largo de la mañana. 

-¿Todo va bien, Paul? 
-Aquellas palabras salieron de boca de una mujer mayor y dada su edad podría ser su abuela.

-¡Perfecto, todo está perfecto!

-Cuánto me alegro, hijo. Me habías preocupado.

-Muchas gracias, Carmen. Pero no tenías que haberte preocupado por mi.

-Sabes, hijo. Te conozco desde que naciste, ¿como no me iba a preocupar?

Paul le lanzó una mirada de complicidad, la mujer le sonrió moviendo la cabeza. 
Y llegó la hora de cerrar... y lo estaba haciendo cuándo de pronto se acercaba hasta él alguien que había conocido hacía muy poco, era Celeste, aquella chica con la que tan a gusto se había sentido conversando. 

Su rostro se había transfigurado y hasta parecía haberse avivado su tono.

-Hola. 
Dijo ella.

-Hola. 
Contestó él.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 11 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 42

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 42

Los hombres se despidieron hasta el domingo siguiente.

Y... Paul debería preparar ciertas cosas antes de acostarse, al día siguiente debería madrugar para abrir la tienda a su clientela.

Mientras iba conduciendo, iba recordando la tarde tan agradable que había pasado con su padre.
Pensó en las vueltas que dá  la vida. Su madre le había impedido conocerlo, no la culpaba, por todo lo que ella había padecido. Aunque le hubiese gustado crecer como los demás niños y con un padre a su lado velando por él.

Hizo el trayecto rápidamente. 
Cuándo se quiso dar cuenta estaba aparcando el coche en la puerta, ya había llegado...

Al cabo de un par de horas se retiró a descansar. Pensó que aquella noche seguramente  dormiría a pierna suelta ya que tenía el corazón rebosante de felicidad.

Apagó la luz y al momento sintió la presencia de Luisito rozar su mejilla.
A los pocos minutos se oía un leve ronquido. 
Y en su rostro había dibujada una bonita sonrisa.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 9 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 41

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 41 novela 

Los dos hombres se sentían cómodos en aquellos momentos. Aquella velada estaba siendo muy fructífera, ambos estaban dispuestos a tener esa relación que les correspondía por parentesco, y aunque todo no había sido como debería, eran muy conscientes que se les estaba brindando una oportunidad única.

-¿Quieres más café?

-No, gracias, está bien por hoy. Ya va siendo hora de irme, otro día seguiremos. Te lo prometo.

El rostro del padre cambió y se tornó serio. 
-¿Cuándo volverás? 

-El domingo seguiremos hablando de venirte a vivir conmigo.

-No quiero moverme de aquí. Ya sabes que aquí están todos mis recuerdos.

-Algunos de ellos muy duros. Ya es hora de que te desprendas de tanto dolor. Debo marcharme, mañana hay que trabajar.

-Aquí estaré, hasta el domingo entonces...
El padre lo acompañó hasta la puerta, y Paul antes de salir se volvió y fundió en un fuerte abrazo.

-Gracias, hijo. ¡Este día ha sido muy grande para mi!

-También para mi...
Autora Verónica O.M.
Continuará

NOVELA DE MISTERIO 39 Y 40

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 39 novela

Paul, quedó un instante pensando en las palabras pronunciadas por su padre. Llegó a la conclusión de que eran acertadas, dedujo que aquella pequeña sombra y al parecer el alma de Luisito, había sido la clave para haber descubierto todo lo sucedido. Se había reencontrado con un pasado oculto que jamás hubiese imaginado.

-También yo he estado acompañado de Luisito. 
Al decirlo le brillaron demasiado los ojos.
-Tengo entendido, que cuántos se quedan en este plano algo les preocupa. 

Paul también lo pensaba.

-Seguro le preocupamos nosotros. ¿Quieres un café?

Asintió, moviendo ligeramente la cabeza.

 -¡Ay hijo! ni te imaginas lo que supone para mi que te tomes conmigo este café.
Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 40

Esteban fue a prepararlo, Paul también se levantó del sillón y lo siguió hasta la cocina.
-¿Quieres que te eche una mano?

-Te lo agradezco, pero no es necesario. 
El hombre preparó la cafetera en un santiamén, al disponer de café ya molido.
Mientras que este se hacía, sacó un pequeño mantel con dos servilletas, tipo tú y yo, y lo puso en la pequeña mesa de centro. 
Cuándo estuvo preparado lo llevó en una bandeja. En ella llevaba también el azucarero, dos cucharillas, dos tazas de un blanco inmaculado, una pequeña jarrita con leche y una caja de galletas variadas.
Se sentaron nuevamente,  dónde antes ya lo habían hecho.

-¿Lo prefieres solo o con leche?

-Con un poco de leche, gracias.

El padre le lanzó una media sonrisa, estaba que no cabía en su piel. Su hijo estaba compartiendo unos momentos con él y aquello lo significaba todo, ya que durante años no se había sentido digno... debido al peso de aquel pasado, en el que no se había comportado del todo bien, con la mujer que nunca llegaría a olvidar.
Y al parecer, su hijo no lo iba a tener en cuenta.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 8 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 38

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 38 novela

Paul esperó unos momentos y lo hizo en silencio.
Al rato y viendo a su padre ya recuperado, le habló.
-Te vienes conmigo. No tiene razón de ser que vivas solo.

El hombre trató de sonreír, pero tan solo consiguió esbozar una simple mueca. 
-No hijo, no me moveré de aquí, pero te lo agradezco infinito. Moriré entre estas paredes que me han dado cobijo tantos años.

-Y soledad, no lo olvides.

-Nunca lo podré hacer, ya que han sido años muy duros. Creí que no los podría resistir pero estaba equivocado. Los seres humanos somos más fuertes de lo que pensamos en un principio, con los años nos vamos dando cuenta.

-Y hablando de otra cosa, quisiera comentarte algo. No me vayas a tachar de loco, pero últimamente me pasan cosas extrañas.

-¿Cómo de extrañas?
Preguntó el padre.

-Percibo cosas, una de ellas es cómo si un niño estuviese a mi lado.

-¡Es el alma de  Luisito! 
El hombre lo dijo sin titubear.

-También yo lo pienso. Lo que no entiendo es porqué si yo no lo conocí.

-Te llevó hasta mi. ¡Seguro que por eso!
Autora Verónica O.M.
Continuará

sábado, 5 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 36 Y 37

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 36
                                            
-Me conociste de niño. Me veías a través de la alambrada del patio de la escuela cuándo salías a jugar.

-Nunca te diste a conocer, es más, siempre pensé que habías fallecido antes de yo nacer.

-A mi querida Luisa, no se le ocurrió otra cosa para justificar mi ausencia. Te parecerá extraño pero no le guardo ningún rencor, al contrario, la añoro tanto...
Al hombre, dos lágrimas le resbalaron por el rostro, las apartó con sus manos y prosiguió hablando.
-Durante muchos años no me atreví a pedirle volver, lo hice hace unos diez años y al no obtener respuesta ya dejé de hacerlo. 

-Mi madre te quiso siempre. Jamás tuvo ninguna intención de casarse con nadie.

-Lo sé. Y lo que más me duele es que desperdiciamos nuestro tiempo, ese que estaba destinado para nosotros tres. ¡Qué iluso fui!
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 37
-¿No piensas casarte, hijo? Al pronunciar aquellas palabras su voz sonó temblorosa.

-¡Ya lo estuve!

-Lo sé. Siempre he tenido mi fuente de información. Lo que te pregunto ¿es si piensas volver a casarte?

-No tengo ninguna prisa. Además tampoco lo busco. 

-Eso ya se verá. La soledad no es buena para nadie...

-¿Te pesa a ti?

-¡Muchísimo! Y me pregunto constantemente como he podido vivir así tanto tiempo.

-Ahora, me tienes a mi.

-¡Ay, hijo! tu tienes tu vida y yo solo soy un viejo, un pobre viejo que no supo recuperaros.
Algunas lágrimas se tomaron la libertad de rodar por sus mejillas y el hombre las intentó apartar de su rostro. 
Paul las había visto y sintió que daría lo que fuese por evitarle aquel sufrimiento.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 4 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 33, 34 Y 35

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 33 novela

De pronto sonó la voz de Paul, la levantó más de lo debido, pero lo hizo sin pretenderlo. 
-¡Estoy seguro que mi madre siempre te quiso.!

El corazón de Esteban tuvo un sobresalto al escuchar aquello, pero se rehizo rápidamente y contestó muy seguro de lo que decía. 
-¡Lo sé! por desgracia no pudimos estar de nuevo juntos. Hace unos diez años lo intenté, pero sabía de antemano que no iba a ser posible. Tu madre no me iba a perdonar y estoy convencido de que no pudo hacerlo.
Esteban intentaba mantenerse firme sin apenas conseguirlo. 
Después y en soledad, daría rienda suelta a la emoción contenida por tantos y tantos años de pesares.

Paul se sentía abrumado también. Su padre, ese hombre que aunque no se había portado demasiado bien con su madre, era comprensible aquella actitud debido a la tragedia vivida con su pequeño hijo Luisito.

Las carnes se le desgarrarían a cualquier ser humano de vivir un suceso tan triste y lamentable.
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 34 novela


-Lola se hizo daño en una pierna al resbalar.

-Lo sé, ya he hablado con ella hace un rato, lo que no me dijo es que ibas a venir.

El hombre hablaba en un tono suave, Paul no sabía si era habitual en él o por aquellas circunstancias tan extraordinarias.
-La buena de mi tia, siempre tan fiel a sus amistades. Jamás supe nada por ella, sabe guardar bien los secretos. Quería de veras a tu madre y me consta que ella le correspondía de la misma forma.

-Mi madre falleció. ¿Lo sabías? 

-¡Si! 
Aquel sí, pronunciado demasiado alto pareció hacer eco en la estancia.

Paul lo miró y vió sus ojos brillantes por la emoción.
Autora Verónica O.M.
Continuará 

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 35 novela
                                             
El silencio, se hizo notar largo rato y Paul no se atrevió a romperlo.

Su padre intentó volver a la normalidad, no sin antes haberse tragado unas lágrimas amargas. 
No quería que su hijo viese su parte más débil, aquella que lo hacía tan vulnerable.

Se oyó el canto de un pájaro muy cerca y ambos miraron hacia el poyete de la ventana. Era un pequeño chamarín que al saberse observado levantó el vuelo.
Y el silencio se rompió gracias al pájaro.

-Todos los lunes voy al cementerio y deposito unas flores en su tumba, después me quedo un rato.
El hombre ya se soltó hablando de aquella mujer maravillosa y a la que perdió de forma irremediable hacia tanto tiempo...

La vista de Paul, se posó en una fotografía que estaba encima del mueble-librería del salón y se levantó del sillón para mirarla.

Allí estaban tres personas fotografiadas. Su madre muy joven, un pequeño niño de no más de dos años y un hombre cuyo rostro le pareció conocer. 
-¡Ese eres tú! 
Afirmó muy serio.

-¡Si, soy yo! 
Y antes de que Paul tomara nuevamente la palabra, le empezó a explicar de qué lo conocía.
Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 2 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 31 Y 32

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 31 novela

Ya restablecido del impacto causado, Esteban reaccionó...
-Hola, Paul. Esperaba tu visita, aunque me has cogido por sorpresa.
Su voz sonó algo temblorosa aunque quería parecer lo más natural posible.

El joven se sintió sorprendido ante aquellas palabras, aunque nada dijo. Y sin andarse por las ramas abrazó al hombre. 
Se apretaron en un fuerte abrazo, tan esperado y deseado por ambos.

-Pasa hijo, iba a dar un paseo por los alrededores.

Entró después que su padre.  Su corazón le iba a cien, pero, de emoción contenida. 
Entró en la casa y se encontró con un mobiliario bastante antiguo y deslucido por el tiempo. La cortina de gruesa tela en aquellos momentos estaba recogida y dejaba entrar la claridad del día.

-¡Siéntate, hijo!  
Le indicó un sillón de respaldo alto, viejo y gastado, pero que brillaba de puro limpio. 
Esteban se sentó en otro igual y situado enfrente. Se  sentía feliz y a la vez preocupado, al haber llegado el momento de las explicaciones. Sentía su corazón latirle demasiado deprisa y sabía que debería tranquilizarse si no quería llevarse un susto...
Autora Verónica O.M.
Continuará 

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 32 novela 

A Paul, un detalle no se le había pasado por alto...
-Sabías mi nombre, si no recuerdo mal no te lo dije.

-Sé de ti desde pequeño. No pienses que fue mi tía quien me lo dijo, a ella no le hubiese sacado nunca ni una sola palabra, si tu madre así se lo hubiese pedido. Sé de antemano que así lo hizo, aunque nadie me lo haya confirmado.

-Jamás te vi. ¿Porqué no te he conocido hasta ahora?

-Es muy difícil responderte, pero lo intentaré. 
Por casualidades de la vida un conocido nuestro, la vio cuando  se marchó a ese pueblecito dónde naciste y vives. Me lo dijo al cabo de un tiempo. Debido a todo lo pasado me mantuve a distancia, no me atraía la idea de que me rechazase, como estoy seguro que haría. Os vigilé. Sabía en todo momento de vosotros. Me bastaba con saber que estábais bien.

-Me he criado sin ti.

-hijo, mi vida ha sido un infierno. Creo haber pagado lo mal que me porté. Estuve fuera de mi un tiempo, fue muy duro vivir con lo sucedido a Luisito. 
Al pronunciar el nombre de su otro hijo, su barbilla empezó a temblar de emoción.

-No he venido a recriminarte y si, a conocerte, a que tengamos esa relación que siempre debimos tener.
Diciéndolo se levantó, dirigiéndose dónde estaba su padre y sentándose en el brazo del sillón y pasando el suyo por detrás del hombre, abrazándolo.

Allí se quedaron largo rato en silencio. 
Aquellos momentos serían igual que un bálsamo que curaría las heridas que tenían dentro de sus corazones.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 1 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 29 Y 30

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 29 novela 
                                                        Paul llegó a la casa de su madre, con el pensamiento de comer algo e ir a abrir la tienda, aunque se lo pensó mejor y se dijo que aquella tarde no abriría, ya que tenía pendiente algo muchísimo más importante para él.

Se lavó las manos en el fregadero y se dispuso a preparar unas patatas fritas y tres trozos de lomo a la plancha.
Comió en la misma cocina y lo hizo rápidamente.

Depositó todo en el fregadero y vertió agua.

Fue hacia la habitación y se vistió de sport.
Quedó contento del resultado. 

Le pareció ver, cómo si la sombra pasase rápidamente por la habitación.
El corazón se le aceleró, pero no por miedo, sino porque ya empezaba a entender.
Cuándo quiso darse cuenta, estaba hablando en voz alta.

-Luisito, ya sé que estás conmigo, siento muchísimo lo que te sucedió, me hubiese gustado haber crecido contigo.

La última frase se le quebró en la garganta, emocionado.

El pequeño espíritu también lo estaba, pensó que hubiese sido guay haber tenido un medio hermano como él.
Sonrió y se apostó a su lado rozando el pantalón de Paul con su pequeña mano.

Entonces él, posó su mano derecha  en dónde había notado aquel roce y Luisito percibió aquella caricia.

Después, escribió una nota, justificando que la tienda aquella tarde no se abriría.
Y fue hacia allí para ponerla en la puerta...
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 30 novela
                                                 
Una vez colocada la nota se subió de nuevo al coche. 
Y empezó a hacer kilómetros. 
Estaba nervioso y a la vez feliz, aquel padre que le hicieron creer que no vivía lo había tenido relativamente cerca. No pretendía juzgar a su madre por haberle ocultado aquello, sin duda sus buenas razones había tenido.

Se desvió de la carretera y se introdujo por un camino de árboles, su calle lucía limpia.
Miró por la ventanilla y aquella era al parecer. Debería buscar el número veinte. 
Y sí, allí estaba...

Bajó del coche, a la vez que alguien salía de la vivienda.
Era un hombre mayor, de estatura un poco más baja que la de él, pero de rostro bastante parecido y no le cupo ninguna duda del parentesco que los unía. 
El corazón se le aceleró un poco.

El hombre, al verlo se quedó pálido y cómo si hubiese visto un fantasma, se tuvo que apoyar en el marco de la puerta.


Paul se acercó con gesto amable.
-Eres mi padre, estoy seguro.
Autora Verónica O.M.
Continuará

lunes, 30 de abril de 2018

NOVELA DE MISTERIO 27 Y 28

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nª 27 novela 
                                                    
Allí estaba Paul con Lola, la que había considerado una grandísima amiga de su madre resultaba ser la tía de su padre. Aquello era algo sorprendente.
-No entiendo cómo mi madre me ocultó estas cosas.

-No la juzgues, hijo. En todo momento creyó que sería lo mejor para ti.

-Y tú también callaste.

-Si, también, pero lo hice por ella. Tu padre, no sé si podrá perdonarme algún día, es una pena ya que no voy a durar demasiado dado los años que ya tengo.

-No digas tonterías. Estás estupenda.

-Gracias, Paul. Sin duda, es el cariño que me tienes el que te hace hablar así.

El hombre se levantó del sillón.  Se acercó a la cama y depositó un beso en su arrugada mejilla izquierda.

-¿Me vas a dar la dirección de mi padre?

-Claro que si. Ya ha llegado la hora de que os conozcáis. 
De la mesilla de noche sacó un sobre y se lo entregó. 
-Me hubiese gustado ir contigo pero dada mi situación no va a ser posible.
Ve y después me cuentas. Te pido no seas duro conmigo, comprende que estaba atada a lo que tu madre me pidió. Con respecto a tu padre, explícale que no podía hacer otra cosa, él es mi sobrino, pero ella era mi mejor amiga. Hubiese dado mi vida por la de ella, puedes creerme.
La mujer se emocionó y  Paul sacó de un bolsillo un  paquete  de kleenex y secó sus ojos con cariño.

-¡Ay, Lola! ¿Cómo me presento ante mi padre? ¿me querrá ver?

-Estoy segura de que lo harás muy feliz. No se espera esta grata sorpresa.

Al rato se despidieron, prometiendo que muy pronto la visitaría de nuevo. 
Abrió la puerta y salió de la habitación.
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 28 novela

El poco ruido que hizo la puerta al cerrar puso en alerta a la mujer que trajinaba en la cocina. Salió de ella secándose las manos en un bonito trapo de cocina.

-Debo marchar.
 Dijo el hombre en tono suave. 
Tenía una voz agradable, igual que su físico, aquellos detalles a ella no le pasaron inadvertidos. 

Cómo recordando..
-Me ha dicho Lola, que la estás ayudando.

Ella sonrió levemente ante aquellas palabras. 
-Soy voluntaria desde hace algún tiempo, hago realmente lo que me gusta.

-En nombre de Lola y mio, muchas gracias.
Diciendo esto le alargó su mano derecha. 
-Me llamo Paul. ¿Y tú?

Me llamo Celeste. 
Diciéndolo estrecharon sus manos.

Parecía ya no tener ninguna prisa por marchar y se quedó un largo rato charlando con aquella bonita joven, al parecer poseía cualidades que nunca había advertido en ninguna otra.
Autora Verónica O.M.

Continuará

sábado, 28 de abril de 2018

NOVELA DE MISTERIO 23, 24, 25 Y 26

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO nª 23
                                               
La mujer estaba sentada en la cama, su cuerpo cubierto con la colcha y hasta la cintura, sus hombros los cubría con una bonita toquilla de color verde claro.

Paul se acercó hasta ella, depositó dos besos en las mejillas de la anciana, que a su vez le correspondió también.
-¡Siéntate, hijo!

Lo hizo en un sillón de cuero de color negro y que estaba situado enfrente de la cama. Lo miraba con muchísimo cariño. Representaba ese hijo que nunca pudo tener, además de serlo de su propio sobrino y de la mejor amiga que había tenido en toda su vida.

-¿Estás enferma? Aunque te he de decir que tienes buena cara.

-No estoy enferma. 
Destapó su pierna derecha vendada hasta la rodilla.
 Iba vestida con un largo camisón del mismo color que la toquilla y que había subido un poco para enseñarle el vendaje.

-Espero no sea nada grave.

-No lo es, aunque  podía haberlo sido. Me resbalé al pisar el suelo que acababa de fregar, me dí tal golpe que me asombro de no haberme roto ni un hueso, aunque me hice heridas, eso si. Ya sabes, hijo, que con la edad no somos ni la sombra de lo que fuimos.

-¿Te duele?

-Ahora, no, porque me tomo unas pastillitas que obran milagros, ya sabes que no me gusta sufrir, supongo que como a cualquiera. ¿Qué te ha traído hasta aquí?

Paul carraspeó antes de contestar a la anciana, que esperaba con interés a que le contase...
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO nº 24

                                                    
-¿Quien es ella? 
Preguntó señalando hacia la puerta dónde la joven acababa de salir.

-Don Fermín, el cura, la envió para ayudarme cuándo se enteró de mi caída. Ella ejerce el voluntariado unas cuantas horas a la semana.
Hijo, no me dejó negarme, es más, no me dejó ni hablar, así que tuve que aceptar. Este curita hay que ver lo humano que es y ella es un ángel bajado del cielo. 

-¡Es guapa!

Lola sonrió.
 -Ya es hora de que rehagas tu vida, no puedes estar eternamente solo, una mujercita así te vendría que ni pintada.

-Ya llegará ese momento cuando deba y no hay que forzarlo, Lola.
Con aquellas palabras daba por concluido el tema.
- He venido a preguntarte algunas cosas y supongo me las contestarás.

-Sabía que tarde o temprano llegaría este día, así que dispara...
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 25
                                                      
Paul estaba un tanto nervioso, sabía que de aquella conversación con Lola muchas de sus dudas dejarían de serlo, aquello a la vez que le interesaba en el fondo le daba un poco de miedo, el saber cosas que quizás lo hiciesen sentir peor de lo que últimamente se sentía, pero aún así...
-No sé por dónde empezar.

-Te ayudaré. ¿Qué quieres exactamente saber?


-Todo lo que deba saber.


-Tu madre ya no está. No es necesario callar por más tiempo esas cosas que siempre debiste saber. Te diré que callé por haberle hecho a ella una promesa. 

No falto a ella, lo habíamos pactado así, no abrir la boca mientras ella viviese. La pobre parecía percibir que se iba a ir antes que yo que soy más vieja. Hijo, los designios del de arriba. 
Empezaré la historia a grandes rasgos, intuyo que ya sabes algunas cosas, aunque no puedes ubicarlas hasta que yo te explique.
Autora Verónica O.M.
Continuará 
SECRETOS ENTERRADOS 26
                                              
Lola comenzó a explicarle 
con voz suave.
-Tu padre anteriormente estuvo casado con María, una mujer muy bonita y de frágil salud. Cuándo dio a luz a Luisito, empeoró más todavía y en poco tiempo murió. Él quedó desolado y tuvo que dejar a Luisito con sus padres, mi hermano Ángel y Rosa su mujer. Ellos lo criaron.
Un día conoció a tu madre, estaban en la cola de una panadería y según me contaron cruzaron unas palabras. A partir de ahí,  cuándo se veían por la calle se saludaban. 
Un día, tu padre iba con Luisito, lo llevaba empujando de su carrito, tu madre al verlo se emocionó por la escena tan tierna y más cuando escuchó a alguien decir lo que no sabía, que era viudo.
Al poco tiempo, él le tiró los tejos. Al principio, seguro no estaba enamorado, pero si muy necesitado, pero tu madre si lo estaba de él. Lo aceptó y se fueron a vivir juntos. La boda, la postergaron para cuándo pasara un tiempo, pero nunca llegó a celebrarse.
Luisito volvió a la casa con ellos. Vivieron felices hasta que cumplió tres añitos. 
Un día, ella lo dejó un instante en el salón, fue a vigilar la comida que estaba cocinando, Luisito en ese corto espacio de tiempo metió los deditos en un enchufe. ¡Imagína la tragedia! siempre se sintió culpable de aquello.

Paul no daba crédito a lo que estaba escuchando, sabía que la mujer le estaba confesando la verdad.

-Mi sobrino cambió. Se volvió amargado y hasta perverso con ella y no le quedó más remedio que marchar después de aguantarle mucho. 
A los pocos días se dio cuenta de que estaba embarazada y se dijo que nada le diría. Y así fue. 
Me hizo prometer que yo tampoco lo hiciese. Pero ya no es necesario seguir callando. Ya ha llegado la hora de que sepa, igual que tú mi querido Paul.

-¿Vive mi padre? ¿no sabe que existo?

-¡Así es, querido!
Autora Verónica O.M.
Continuará

Buen fin de semana. 
La historia ha avanzado...

viernes, 27 de abril de 2018

NOVELA DE MISTERIO 21 Y 22

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 21
                                                              Después de cerrar la tienda, pasó por la barbería de su amigo y lo encontró barriendo los pelos del último de sus clientes.

Entró en ella y se saludaron...
-¿Cómo lo tienes para afeitarme?

-Bien. Siéntate que en un plis plas te dejo como nuevo.

-No soy tan viejo, además estoy poco usado.

-Qué cosas tienes. 
 Ya va siendo hora que olvides a tu ex y te busques a otra.

-No me apetece. Aunque, quien sabe. Cualquier día podría darte una sorpresa.

-Te noto muy serio, aunque trates de tomarme el pelo.

-Lo estoy. Ya te contaré cuándo lo solucione. No vaya a ser que tenga mal fario.

Y empezó a afeitarlo con precisión y a la vez delicadeza. 

Paul se había acostumbrado a ir por la barbería, no le apetecía tener que afeitarse a diario y lo hacía siempre su amigo al que acudía a menudo.

Al rato se despidió de Juan...
-Ya va siendo hora que cierres. Gracias amigo y aquí tienes.
Le dio tres euros.

Y desde allí se dirigió a casa de Lola con la que sin duda tendría una larga conversación.
Autora Verónica O.M.
Continuará

Voy a publicar el siguiente que no sabemos nada de Lola...

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 22
                                                 
Llamó al timbre. A los pocos segundos alguien abría la puerta. 
Se asombró de aquel detalle, la anciana solía tardar en abrirla debido a sus muchos años y a la fragilidad de sus huesos.

-¿Qué quiere?

La dueña de aquella voz era una mujer joven a la que no conocía. Inconscientemente se puso en tensión.

-Vengo a visitar a Lola. Aquella corta frase salió temblorosa de sus labios.

-Pase. ¿Su nombre?

-Soy Paul.

-Siéntese por favor. Ahora mismo la aviso.

Hizo caso, aunque algo cohibido. Aunque para él aquella casa no tenía secretos. La conocía palmo a palmo, de las horas y horas que allí había pasado, sobre todo en su infancia y cuándo venía con su madre de visita.

Escuchó la voz de Lola preguntarle bajito a la joven.

-Pasa, hijo. Ven a darme un abrazo.

La joven se apartó para que pasase y cerró la puerta al salir de la habitación.
Autora Verónica O.M.
Continuará

Por fin aparece Lola...

jueves, 26 de abril de 2018

SECRETOS ENTERRADOS 20

SECRETOS ENTERRADOS (20)
                                                        
Y llegó el lunes...
Paul ya había abierto su comercio y todo estaba en su lugar. Dentro de un rato, la tienda sería visitada por algunas vecinas dispuestas a comprar algún alimento u cosa que les faltase.

Su semblante mostraba preocupación, pero cambió rápidamente al entrar en el establecimiento la primera de sus clientas.

-¿Qué necesitas, Maruja?
Preguntó muy solícito.

-Me vas a poner una bolsa de patatas. Hoy, con unas patatas unas fritas y unos huevos ya tengo el menú preparado, que mi Paco ya me tiene hasta las mismísimas narices. No sé que prepararle para comer. Siempre me da la tabarra.  Maruja, que esto no me gusta, que lleva cebolla, que lleva ajo. Y yo le digo:
-Ni que hubieras nacido en un palacio. Eres de pueblo y de pocos habitantes, jaja.

Paul no dijo palabra, pero su sonrisa de oreja a oreja lo delataba. La conocía desde siempre al haber nacido allí. Y se tenían muchísimo aprecio.

La mañana pasó bastante lentamente. Al ser principio de semana no había demasiado trabajo, tuvo tiempo para pensar en la hora que iría a visitar a la amiga de su madre para que le contara lo que tanto le preocupaba.
Verónica O.M.
Continuará