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viernes, 1 de febrero de 2013

SOLA EN EL CINE MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA


Bonita imagen de internet




-¿Claudia, te vienes esta noche al cine?

-¡No voy a poder Sonia! esta noche vienen mis tíos a cenar, hace mucho qué no nos vemos, además mi madre se enfadaría mucho, cuenta que hace unos tres años que no ve a su hermano ni a Susana su cuñada.

-¡Bueno, pues hija que se le va a hacer, ya iremos otro día!

Por la noche en su casa... Sonia estaba aburrídisima, y decidió ir sola. Nunca lo hacía, ya qué se sentía mucho mejor cuando iba con su amiga.
Pero como no podía... y ella no quería quedarse en casa encerrada. Se fue. La película no era nada del otro mundo.
Estaba mirando la pantalla...

- ¡Menudo rollo de película!
Pensó

Al momento, ya tenía a alguien sentado a su lado. Lo miró de reojo, y pensó que era un pobre diablo solitario como ella misma.
Ya no le prestó más atención. Hasta que sintió un roce en su pierna.
Sin duda el chico se había movido, y sin querer la había rozado.
Pero al momento sintió otro roce.

.¡Caray, dos veces, ya es para mosquearse.
Con la mosca detrás de la oreja, de reojo lo observaba sin qué él otro se percatara de ello.

La mano del susodicho sujeto, ya se le posó directamente en su pierna.

-¡Hasta aquí llegamos!
Ni corta ni perezosa, se dispuso a darle su merecido
-¡PLAF!
Sonó aquel plaf en el cine, retumbando entre sus paredes. Sonia le había dado una soberana bofetada.

-¡Eso para que aprendas!
Dijo el tocón.
Él, se levantó de su asiento, pareciendo muy digno.

Allí se quedó la pobre abochornada. Fue muy listo.

Y se escuchó una voz muy alta
-¡No te preocupes chica, cada semana hace lo mismo!

Las personas que habían en el cine, se echaron todas a reír.
-ja, ja, ja, ja, ja, y muchos más jas...

Otra voz muy alta dijo
-¡El otro día, lo intentó con mi hermana! menudo elemento ese personajillo. Aunque le dí un buen escarmiento.

De nuevo se volvieron a escuchar risas
-ja, ja, ja, ja, ja, y muchos más jas...

-¡ Silencio, por favor, qué no dejan escuchar la película!

 El cine, de nuevo quedó en silencio. La sesión continuaba.
Autora Verónica O.M.


jueves, 31 de enero de 2013

UNA PAREJA PALURDA

¡Qué ricas! imagen de internet
Imagen de internet

Imaginemos la escena, un hombre y su mujer, queriendo dárselas de riquillos.

-¡Entremos a ese restaurante, ahí es dónde van los vecinos 
Dijo el marido
-¿Qué vecinos?
-¡Si, mujer! Los del chalet de al lado, Juan y Mari.
-¿Aquí vienen?
-¡Si mujer!
Entraron, y el maitre salió a recibirlos
-¿Mesa para dos ?
-¡Si! 
Dijo algo nerviosillo el hombre, colorado hasta las orejas.
El maitre los llevó al fondo. Una mesa muy bien puesta, les retiró las sillas y se acomodaron.
-¿Qué comerán los señores?
Preguntó muy solícito
-Comeremos una crema de pescado, dos buenos platos de gambas, pero de esas bien gordas, y un buen vino.
Al rato le sirvieron la comida, el pan, y vino. Y unos extraños cuencos llenos de líquido. Los miraron extrañados.
-¿Qué es esto? 
Preguntó el marido al verlos
-¿Y yo qué sé? 
-¡Si lo han puesto, será para qué nos lo bebamos!
Al lado una pareja no les quitaba la vista de encima, pensando que eran unos ridículos palurdos.
Se bebieron el líquido, y se oyeron unas risitas, y una voz muy bajita diciendo. 
¡Vaya costumbre qué tienen de comer en restaurantes, si se han bebido el agua de lavarse los dedos!
-¡Vaya par de borricos!
Los otros sin sospechar nada, siguieron comiendo tan felices.
Autora Verónica O.M.

    
                                                 



                          

lunes, 28 de enero de 2013

CIRCO GRATUITO MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA

Imagen de internet


En aquel bloque de viviendas, había personajes de lo más variopinto, pero uno en especial, ahora os lo muestro.
Como en todos los sitios, hay personas que no hacen mucho ruido, apenas los escuchas. Pero esos sin duda son los menos.

-¿Te has creído, qué me vas a tomar el pelo? 
Dijo el padre a su hijo, un niño de unos doce años.

-¡Si, qué he ido a la escuela!

-¡No me vengas con tonterías! Si te he visto de lejos. Y por dónde te vi... qué yo sepa no está la escuela. Ahora, te quedarás todo el mes sin salir. Para qué aprendas.

-¡Si que he ido, aunque no te lo creas!

El padre muy disgustado levantaba la voz, el niño también lo hacía, formaron un gran escándalo.
De golpe se oyó un tortazo muy fuerte. A continuación el niño se puso a llorar muy exageradamente.

Todos, escucharon la conversación y el posterior tortazo. Los vecinos, ya habían bajado el volumen del televisor para enterarse mejor de lo que allí pasaba.

Georgina estaba en la cocina preparando la cena, escuchó el gran alboroto que allí se formó, pero como aquello ya era muy habitual ni se inmutó. Y siguió cocinando tranquilamente.

Pero no todo el mundo actuó así... algunos con algo de disimulo, empezaron a asomar sus cabezas por las ventanas.

Georgina, de golpe vio un bulto blanco en la ventana de más arriba. 
-¿Eso que es? 
Se preguntó
Con un poco de disimulo miró hacia arriba, en aquella otra ventana qué quedaba a otro piso de altura, pero enfrente de la suya. Allí estaba su vecina, de medio arriba desnuda, de medio abajo no se sabía. La ventana quedaba algo alta, y no se podía apreciar.
Una mujer gordísima, blanca como la leche, y con una enorme delantera, sacando su cuerpo por la ventana para no perder detalle.

Georgina asombradísima. Por la poca vergüenza de su vecina, se echó a reír, y la mujer refunfuñando se metió para adentro, molestísima porque se perdía parte del circo qué sus vecinos servían gratuitamente.

Momentos después todo quedó en silencio.
Se empezaron a oír los televisores otra vez.
Por aquella vez, la distracción había acabado para todos.
Autora Verónica O.M.

sábado, 26 de enero de 2013

CONFESIONES EN EL PARQUE MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA

Bonita imagen de internet


Llevaba un tiempo qué todo en su vida empezaba a marchar mal. Su amigo mas íntimo, Juan, de un infarto fulminante.
Fué muy duro para Santiago aceptar qué su mejor amigo ya nunca más estaría con él. Ya no tendrían aquellas larguísimas charlas qué siempre acababan en bromas de cariño. Aquello lo dejó bastante  tocado y se preguntaba qué porqué tuvo qué pasarle aquello a su amigo.
Si aquello no fuese suficiente... Se enteró de que la mujer con la qué convivió veinte años y qué se habían separado no hacía mucho, se había casado ayer mismo con otro.
-¡Que poco amor ! cuándo ya otro ocupaba su corazón y cama.
Y esta mañana al ir al trabajo... su jefe le dice que está despedido, qué no puede seguir pagando su sueldo y el de otros empleados y qué ya tiene suficiente con poderse ir manteniendo para ver si evitaba tener qué cerrar el negocio. Después de prometer y prometer qué si la situación cambiaba lo volvería a contratar.
Se sintió tan agobiado qué no sabía si llorar, reír o ponerse a gritar.
Se marchó cabizbajo caminando hacia el parque. Tenía ganas de descargar todo aquello qué le estaba haciendo tanto daño. 
Al fondo y sentada en un banco había una persona. No se veía a nadie más y hacia allí se dirigió. Cuándo se iba acercando la mujer se levantó dispuesta a marcharse.

CONFESIONES EN EL PARQUE  POEMA
¡ No se vaya
por favor !
necesito
conversación
la mujer
lo miró
con gran esfuerzo
de nuevo
se sentó.
Mi amigo
tan querido
de un infarto
ya murió.
Mi exmujer
ayer con otro
se casó.
Y mi jefe
malnacido
a la calle
me echó.
La mujer
de soslayo
lo miró
¡ pobre loco !
compadecida pensó.
Al pasar
el rato
la mujer
se levantó
y él muy triste
preguntó:
¿Volverá mañana
linda flor?
La mujer
conmovida
asintiendo
se marchó
una vieja
apoyada
en su bastón.
Y soñando
con verla
mañana
se quedó
en el banco
tomando
el sol
Verónica O.M.