Mostrando entradas con la etiqueta dudas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dudas. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2026

Probando, probando...

 Dos publicaciones en distintos blogs y ninguno ha actualizado.

En

Me llaman Vero

El abecedario baila el twist. 

—Grrrrrrrrrrr... ¡Que rabia!

Verónica O.M.

lunes, 30 de marzo de 2015

DUDAS 3 Y FINAL

Teo puso la grabadora en marcha. Esperaba captar algo que le diese un poco de luz sobre aquel caso misterioso.
Fue con ella por todo lo que en su día fue el recinto de la casa. Y nada ocurrió. 
Aquello lo puso de mala leche, y cómo no... se le levantó un terrible dolor de cabeza.
Por allí no se veía a nadie. Y decidió echarse una cabezadita en el coche.
Cerró los ojos y no tardó demasiado en dormirse. Estuvo cómo un par de horas soñando cosas bien extrañas. Aunque al despertarse pensó que aquellas ya se habían cumplido. Y aunque era un hombre hecho y derecho aquello lo desestabilizó.
Frente a él y en pie estaba la casa. Observó cómo los habitantes de ella salieron a la puerta y miraron hacia dónde él estaba.
Se acercaron y no le quedó otra que salir del utilitario...
Y cuándo escuchó hablar al que suponía era el padre, su sangre se le heló. Aquella voz era la misma de la grabación.
-¿Quien es usted? -preguntó.
-Un montañero solitario -balbuceó cohibido y asustado.
-Íbamos a comer, si quiere puede hacerlo con nosotros. -Ahora se dirigió hacía su mujer. -Ahora entramos, María, ve poniendo la mesa. 
Los niños lo observaban sin decir palabra. Y no sabría decir el porqué sus ojos no le gustaron.
Entraron en la casa. Primero Teo, después el hombre y tras ellos los niños. Y escuchó una fuerte carcajada que provenía de la mujer. 
Notó cómo la casa se movía y que aquel movimiento le estaba produciendo náuseas. Estaba aterrorizado, y más cuándo observó que aquellos seres se estaban transformando y que para nada se parecían a él.
Autora Verónica O.M.

viernes, 27 de marzo de 2015

DUDAS 2

Continuamos...


A Teo algo se le escapaba de aquella grabación. Era consciente de ello y le ponía de muy mal humor no comprender desde el comienzo lo que había sucedido. Era un tanto impaciente e impulsivo, algo que en multitud de ocasiones no le beneficiase demasiado. A sus años ya no iba a cambiar. Pensaba que aquello ya sería imposible.
Volvió a poner la grabación desde el principio por si algo le había pasado inadvertido. Al parecer no había sido así, aunque le pareció extraño que después de los gritos y de las palabras pronunciadas por el hombre ya no se escuchó nada más.
Para nada le cuadró aquello y se dijo que allí había gato encerrado.
No quiso postergar su nueva visita. Y se quedó más calmado cuándo decidió que lo haría al día siguiente.
Su estado nervioso apenas le dejó descansar. Bien temprano se levantó. La ducha templada y un desayuno frugal lo puso en camino. Iba cargado nuevamente con todos los cachivaches.
Aparcó su utilitario frente a la casa. Del maletero sacó todo lo necesario. 
Su mirada era de preocupación e interés...
Autora Verónica O.M.
Continuará

En realidad este escrito iba a ser un relato, pero quizás sea interesante seguirlo un poco más.
Deseo os guste.
Buen finde a tod@s 

martes, 24 de marzo de 2015

DUDAS relato de misterio

Imagen de internet
La casa estaba en ruinas, hacía ya mucho que nadie se acercaba a ella ni a sus alrededores.
Los que la habitaron en un visto y no visto desaparecieron para siempre y no porque se fueran.
A Teo le hablaron del lugar, y fue tanto su interés que se personó allí un sábado bien temprano. Iba cargado con todo lo necesario para grabar. Intuía que allí había sucedido algo fuera de lo común. Estuvo justamente tres horas, recogió y se fue.
Cuándo llegó a su domicilio, se metió en el estudio y filtró la grabación por tres veces. Cual fue su sorpresa al escuchar gritos, muchos gritos. Si no fuese por su veteranía hasta él mismo hubiese gritado al escucharles.
Y muy en el fondo pero muy claro escuchó la voz de un hombre...
-Nos han maldecido, María, saca a los niños de aquí. Yo pagaré por vosotros.
A Teo miles le dudas le asaltaron. Sabía que debía volver para investigar más.
Autora Verónica O.M.