lunes, 28 de enero de 2013

CIRCO GRATUITO MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA

Imagen de internet


En aquel bloque de viviendas, había personajes de lo más variopinto, pero uno en especial, ahora os lo muestro.
Como en todos los sitios, hay personas que no hacen mucho ruido, apenas los escuchas. Pero esos sin duda son los menos.

-¿Te has creído, qué me vas a tomar el pelo? 
Dijo el padre a su hijo, un niño de unos doce años.

-¡Si, qué he ido a la escuela!

-¡No me vengas con tonterías! Si te he visto de lejos. Y por dónde te vi... qué yo sepa no está la escuela. Ahora, te quedarás todo el mes sin salir. Para qué aprendas.

-¡Si que he ido, aunque no te lo creas!

El padre muy disgustado levantaba la voz, el niño también lo hacía, formaron un gran escándalo.
De golpe se oyó un tortazo muy fuerte. A continuación el niño se puso a llorar muy exageradamente.

Todos, escucharon la conversación y el posterior tortazo. Los vecinos, ya habían bajado el volumen del televisor para enterarse mejor de lo que allí pasaba.

Georgina estaba en la cocina preparando la cena, escuchó el gran alboroto que allí se formó, pero como aquello ya era muy habitual ni se inmutó. Y siguió cocinando tranquilamente.

Pero no todo el mundo actuó así... algunos con algo de disimulo, empezaron a asomar sus cabezas por las ventanas.

Georgina, de golpe vio un bulto blanco en la ventana de más arriba. 
-¿Eso que es? 
Se preguntó
Con un poco de disimulo miró hacia arriba, en aquella otra ventana qué quedaba a otro piso de altura, pero enfrente de la suya. Allí estaba su vecina, de medio arriba desnuda, de medio abajo no se sabía. La ventana quedaba algo alta, y no se podía apreciar.
Una mujer gordísima, blanca como la leche, y con una enorme delantera, sacando su cuerpo por la ventana para no perder detalle.

Georgina asombradísima. Por la poca vergüenza de su vecina, se echó a reír, y la mujer refunfuñando se metió para adentro, molestísima porque se perdía parte del circo qué sus vecinos servían gratuitamente.

Momentos después todo quedó en silencio.
Se empezaron a oír los televisores otra vez.
Por aquella vez, la distracción había acabado para todos.
Autora Verónica O.M.

8 comentarios:

  1. Pues mira por donde el vecindario está la mar de entretenido, y cuando el padre y el hijo no discutan por si ha ido a la escuela o ha dejado de ir, ya tienen a la gorda que es todo un espectáculo jajaja. La verdad es que hay vecinos que no sabes si existen por lo prudentes que son, pero otros vaya tela.

    Besos Verónica.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para Rafa Hernández
      Jaja, muy entretenidos Rafa. Y la gorda, gordísima, da mucho juego con sus cosas.
      Besos

      Eliminar
  2. Uy¡ un mes, es mucho... luego se nos olvida y se pasa.
    Yo, al mío, lo pongo hacer las tareas de casa, le repatea... o se lo lleva su padre,en verano a trabajar.
    Que gracia, me ha hecho tu entrada
    Vamos¡ que hay de todo.jajaja
    Bss y buenas noches

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para MAR
      Me alegra te guste, Mar. Los chicos hay que educarles, sino nos toman el pelo jaja
      Besos, muy buena noche

      Eliminar
  3. Si es que ni la telebasura puede con el espectáculo en directo jaja, besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para silvo
      Silvo, ya sabes aquello de la realidad supera a la ficción. La telebasura tiene mucho qué aprender, jaja
      Besos

      Eliminar
  4. Ese vecindario si que le gusta el chimento. Bueno, será falta de distracción. Y es que suele ocurrir con frecuencia: pegados a la pared, para enterarse de lo ajeno.
    UN abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para Carlos Augusto Pereyra Martínez
      Pasa lo qué bien dices, Carlos. Chimento, por aquí decimos chafardeo, jaja
      Un abrazo

      Eliminar

La letras tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...
Gracias por tu visita y comentario.