lunes, 8 de abril de 2013

DOLORES (8)

Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi


Dolores quedó muy afectada, y no esperaba que la conversación fuera allí a parar.
-Me he comportado como una niña. ¿Qué pensará Luis de mi?
¿Dónde estás, gatito?

El animalillo estaba durmiendo en un rincón del comedor. Parecía indefenso, aunque a partir de ahora la tenía a ella que lo cuidaría con amor.

Mientras tanto, Luis volvía a su casa. Estaba muy cerca de allí.
Por el camino iba pensando y preocupado. -Debí tener más cuidado. 
Pero ya no había remedio para ello. -Si Dolores no quiere hablar de ello, jamás volveré a sacar este tema. 
Aquellos pensamientos le hicieron sentir mucho más tranquilo.
Abrió la cancela, entró y echó una gran aldaba en la puerta del jardín.
Ya dentro de la casa se sintió muy solo. Nunca había tenido la necesidad de tener una mujer que le hiciera compañía. Cuando Dolores se marchó, pensó que se había ido la mujer de su vida, y que nunca encontraría a alguien como ella. Jamás intentó buscar a otra.
Pero con ella jamás había tenido nada. Se conformaba mirándola y disfrutando de su amistad.

Dolores y su hermana Julia, habían tenido mucho éxito con los chicos del lugar. Algunas de sus amigas se habían echado novio, pero ellas no tenían ninguna prisa para ello.
Continuará
Autora Verónica O.M.

domingo, 7 de abril de 2013

DOLORES (7)

Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi


Luis quedó por unos instantes en silencio, miraba de frente a su antigua amiga. Ella a su vez hacia lo mismo.
Dentro de ella sentía que aquello debió ocurrir muchos años antes. Pero pensó, que él no pudo buscarla al no saber dónde hacerlo.

Un mes antes de ella volver, unas personas pintaron, limpiaron, adecentaron la casa y también el jardín. Nunca había estado del todo abandonada. Todos pensaban que la casa había sido vendida.


-¿Dolores te apetece hablar del pasado?


-¿No es lo que estábamos haciendo?


-Si y no. Es otro tema del que te quiero hablar.


-Hazlo.


-No se si te apetece hablar de aquello.


-¿Que es aquello? -
Preguntó  la mujer muy contrariada.

-De tu padre.


La mujer cambió de cara, una gran palidez cubrió su rostro, parecía como si de un momento a otro fuera a desmayarse.


Luis se dio cuenta que no era tan fácil sacar aquel tema. 
-Dolores me voy a marchar, ya seguiremos hablando otro día. Siento haberte perturbado. Vivo dónde siempre.
El hombre se levantó y cerró de un pequeño golpe la puerta, dejaría pasar algunos días hasta que fuera Dolores quien quisiera hablar de ello.
Continuará
Autora Verónica O.M.

sábado, 6 de abril de 2013

DOLORES (6)



Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

Luis miraba como Dolores le ponía la leche, lo hacía en un plato hondo que había sacado del armario de la cocina. El gatito ya en el suelo, pegaba lametones y tenía los bigotes mojados y manchados de blanco.

Había venido, con la intención de traerle al  gato para que no estuviera tan sola. Pero había otra cosa que quería abordar y no se atrevía. Volvieron al comedor sentándose de nuevo.

-¿Quieres tomar algo?


-No, gracias.


-Ahora si me lo permites, seré yo quien te pregunte. ¿Te casaste?


-No.


-¿Y eso?


-No tuve la oportunidad. La mujer que quería se marchó sin decir adiós.


-¿Se marchó? -
Preguntó seriamente.

-Si.


-¿Puedo saber quien era?


-Tú.


Dolores quedó en silencio, aquello no lo esperaba. 
-Nunca me dijiste que me amases.

-Pensé que lo sabías.


-Entonces era muy joven, no pensaba en novios y esas cosas.


-¿Y ahora?


-Ahora es demasiado tarde. ¿No crees?

Continuará
Autora Verónica O.M.

viernes, 5 de abril de 2013

DOLORES (5)



Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

La casa le producía temor. No porque el padre se hubiera ahorcado en ella. Lo hizo retirado de la casa y en un árbol de la calle. En plena oscuridad.
Antiguamente fue una casa muy alegre. Su madre siempre risueña, su padre una persona muy trabajadora, que sentía delirio por su esposa e hijas.
Ahora  era una casa triste. Vino de vuelta a aquel lugar movida por la añoranza de su niñez, cómo si volviendo allí pudiera recuperar parte del pasado perdido.
Se acostó y dio muchas vueltas en la cama. Agotada cerró los ojos y durmió no más de cuatro horas.

A la mañana siguiente llamaron a la puerta.  Ella todavía no se había levantado.

-¡Ya va, ya va!  -Gritó. Sin duda el visitante no la escuchó ya que seguía llamando. Cogió una bata y se la puso. Despacito abrió la puerta. Los huesos ya no los tenía cómo cuando era joven y debía cuidarlos.

-¡Buenos días! -Luis desde la cancela la miraba sonriente. -Al parecer te he despertado.

-No importa.

-Mira Dolores lo que te traigo. -Traía un gatito muy bonito. -Es para ti.

Ella lo cogió entre sus brazos, mientras el gato maullaba.

-Gracias, Luis. Me vendrá bien tener compañía. Pasa hombre, no te quedes en la puerta.

Entró en la casa. Hacía muchísimos años que no la pisaba, en sus años mozos alguna vez había entrado en ella, pero no demasiadas.

Se sentó en un sillón. La mujer, todavía con el gatito entre los brazos se sentó frente a él.

- Me  he alegrado de que volvieras, Dolores. No pensé volver a verte nunca más. Tanto tiempo la casa cerrada, no podía ni siquiera imaginar que fueras tú. ¿Te casaste? -preguntó muy interesado.

-No.

-¿Como fue eso?

-No encontré el amor.

-No lo entiendo, si eras guapísima. A pesar de los años pasados lo eres todavía.

-Gracias, Luis, tú siempre tan atento. Si parezco un carcamal.

-No digas eso, te encuentro fenomenal.

-Voy a ponerle un poco de leche al gatito. ¿Vienes?

El hombre se levantó del sillón  y la acompañó a la cocina. Miraba a Dolores, y por un momento pensó, que aquella mujer quizá podría haber sido suya de no haberse marchado.
Continuará
Autora Verónica O.M.

jueves, 4 de abril de 2013

DOLORES (4)



Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

Dolores y Luis se habían encontrado después de muchísimos años, no es que fueran novios ni nada parecido, pero habían simpatizado en sus años mozos.


-Luis, me ha agradado haberte visto, pero sin duda ya es muy tarde, tendremos tiempo para los recuerdos en otra ocasión.

El hombre soltó su mano, que había tenido retenida por unos instantes.

-Me alegro Dolores de tu vuelta, seguiremos nuestra charla otro día. Me voy a recoger que ya es tarde. ¡Ah, una cosa! ¿Estás en la casa, sola?

-¡Lo estoy!

-Antes te gustaban los gatos. ¿Quieres que mañana te traiga uno?

Siempre le habían gustado, sobre todo cuando eran pequeñitos, se veían tan indefensos -Me siguen gustando.

-Mañana tendrás uno.

Después de despedirse, Dolores entró en la casa cerrando la puerta con dos vueltas de llave.
Cenó y al ratito decidió irse a la cama, sin duda no dormiría debido a su siesta.
En su mente acudieron los recuerdos. Se acordó de su progenitor, lo buen padre que siempre fue, y de su madre una mujer de buen ver que estaba locamente enamorada de su marido. Los dos lo estaban.
Su hermana Julia, una chica por aquel entonces muy guapa, llevaba a los muchachos del lugar locos por ella.

Ella misma no se quedaba atrás, pero era mucho más seria, imponía al primer golpe de vista, pero después era francamente adorable.
Ya llevaba un par de semanas en la casa, todavía sentía intranquilidad entre aquellas paredes, pero sería cuestión de irse acostumbrando.
Continuará
Autora Verónica O.M.

También he posteado en otro de mis blogs
poemas de vero y más. Su título Al rico yogurt. Es un pensamiento o reflexión. Clica en el enlace si deseas leerlo.
http://poemasdevero.blogspot.com

miércoles, 3 de abril de 2013

DOLORES (3)


Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

Estando ya dentro de la casa se dirigió hacia la cocina, en el suelo tenía las bolsas que su queridísimo Carlos había traído de la ciudad para ella.
-Buen chico, aunque siempre lo ha sido.

Era un abogado prestigioso, igual que lo fue su padre.
Él fue quien se encargó de buscarles una buena vivienda en la ciudad, además de tramitar innumerable papeleo que precisaban.
La madre, una señora dónde las hubiera, educada y muy cariñosa, pronto se hicieron amigas. Parecían una familia muy avenida, y su amistad duró siempre. Por aquellos tiempos Carlos todavía no había nacido.

Dolores empezó a guardar las cosas en la nevera, y en un armario empotrado que hacía las veces de alacena. Ya todo en su lugar, se sentó en un sillón y empezó a balancearlo.
Se quedó dormida y allí estuvo mucho rato. Cuando se despertó por la ventana se veía que había oscurecido.  Se dijo que no debía dormir a destiempo, ya que por la noche no sería capaz de conciliar el sueño.

Salió al exterior porque no estaba segura si había echado la llave a la cancela. Y estando en ese menester pasó nuevamente aquel hombre.

-¡Buenas noches!  -Dijo con voz timbrada.

-¡Buenas noches! -Contestó ella con una sonrisa en los labios. 

Él en esta ocasión se detuvo, parecía que tenía ganas de hablar

-¿Hace mucho que vive aquí?

-Ahora poco.

-¿Como dice?

-Que ahora llevo poco tiempo.

Él la miró interrogante

Dolores se dio cuenta que no entendía lo que ella le explicaba.

-Nací en este lugar.


Ahora parecía ya comprender...

-¿Quien eres? ¿Dolores o Julia?

-Soy Dolores.

-Y yo Luis. ¿No te acuerdas de mi?

Ella sonrió y sus ojos le brillaban. Recordó, cuando a su hermana y a ella misma los muchachos de la aldea las pretendían.


Se estrecharon la mano. Luis se la sujetó un rato, y a ella parecía no molestarla en absoluto aquel contacto.

Continuará 
Autora Verónica O.M.

martes, 2 de abril de 2013

MI AMOR A TODO...

Precioso gif en movimiento de internet
Mi amor "a todo" fluye y corre
como el agua de un río
con importante caudal.
Autora Verónica O.M.

domingo, 31 de marzo de 2013

DOLORES (2)

Bonita imagen de internet



-¿Carlos, cómo va el bufete?

-Muy bien. La verdad es que no me puedo quejar.

Tus padres, mis queridísimos amigos, sin duda estarían orgullosísimos de ti. Cuando eras niño ya tenías muy claro lo que serías ser. Quiero ser abogado, como mi padre, decías... Todos nos reíamos, pero está visto que no te equivocabas. Siempre se lo comenté a ellos. ¡Este niño es muy maduro para su edad!

-Eras y sigues siendo estupenda. Mi querida Dolores.
Diciendo esto, Carlos le pasó su brazo por encima del hombro, la mujer se sintió muy bien, aquel hombre de excelente fachada desde siempre había sentido un gran cariño hacia ella.

Dolores no sabía lo que era ser madre, pero seguro que en sentimiento, era igual o parecido a lo que ella sentía por él.

-¿Hay algo que pueda hacer por ti?

-Nada, hijo. Todo está bien.

-Ya me tengo que marchar. Estaría horas hablando contigo pero el trabajo me reclama. Volveré el sábado. ¿Necesitas algo en especial?

-Ya sabes que no.

Dio dos besos a la mujer y se despidieron en la puerta. Al momento arrancó su coche, ella con la mano le dijo adiós, él tocó el claxon.

Por la calle caminaba un hombre mayor, de edad similar a la suya. Al pasar a su altura saludó.

-Buenas tardes. -Dijo sonriendo.

-Buenas tardes. -Contestó ella. Después cerró la cancela, se preguntó quien sería aquel hombre tan educado.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 29 de marzo de 2013

DOLORES (1)


Bonita imagen de internet


En una pequeña aldea, había venido a vivir una mujer anciana. Nadie sabía nada de ella, y apenas se relacionaba con la gente del lugar. Vivía en una casa que había permanecido cerrada muchísimos años.

Dos veces por semana, venía a ella un señor muy elegante conduciendo un gran coche. Sacaba cosas del maletero que metía en la vivienda de la anciana.
Nadie le saludaba, pero estaban muy pendientes de los dos.
El hombre se daba cuenta del interés que despertaban pero se hacía el disimulado.
-¿Como estás, Dolores?

-Bien, hijo. Pero ya ves, más sola que la una.

-Eso es porque quieres. Ya te dije que no vinieras a este lugar.

-Debía venir, ya lo sabes. Antes de morir quería despedirme del lugar dónde nací.

El hombre a la par que hablaba con ella, iba depositando unas bolsas en el suelo de la cocina.

-Vamos a guardar las cosas.

-Ya las guardaré más tarde.

-¿Necesitas algo más?

-Claro que no, me has traído muchísimas cosas. Seguro no las consumiré todas.

-Pues debes hacerlo. No me gustaría que cayeras enferma.

-A pesar de mi edad, estoy como un roble. No te preocupes por mi.

Él se sentó en un sillón, la anciana a su vez lo hizo en otro frente a él.

-Este lugar no me gusta demasiado. -Dijo él.

-Ni a mi tampoco. Los últimos recuerdos que tengo no fueron nada gratos, pero así y todo deseaba hacerlo. ¿Me comprendes, Carlos?

-Claro. Hace mucho que deseabas volver.

-Cuando mi padre se suicidó, nos marchamos. No vendimos la casa por respeto, como el dinero no era problema para nosotras la cerramos. Mi madre no consintió nunca en volver, estaba muy enfadada con mi padre por haber hecho aquello, dejándonos solas. Mi hermana Julia tampoco, de la casa decía que estaba maldita. La única que siguió teniendo interés fui yo. Siempre he vivido con una espinita clavada aquí dentro.
Dijo señalando con su dedo índice hacia el corazón.
Continuará
Autora Verónica O.M.

miércoles, 27 de marzo de 2013

QUIERO MERENDAR

Bonito dibujo de internet

-¡Mami, quiero merendar!
-Pero si acabas de comer hace media hora.
-Es que quiero ir al parque.
-Pues vete.
-¿Y si allí me da hambre?
-Pues vuelves y merienda.
-¿Y si no quiero?
-Pues te jorabas, ya me comeré yo tu merienda.
-Pero entonces tendré hambre.
-Pues no vayas al parque.
-Pero yo quiero ir, me esperan mis amigas.
-Y a mi me espera un tremendo dolor de cabeza.
-¿Porqué te va a doler, mami?
-Por tu culpa.
-Pero si yo solo quiero comer.
-Te prepararé la merienda. ¡No veas como me duele ya!
Autora Verónica O.M.