miércoles, 12 de junio de 2013

RESENTIMIENTO MUTUO

Bonito dibujo de internet

El emisario trae una carta
de amor resentido
la mujer piensa
¿porqué me la escribió?
mejor hubiera sido
dar la callada por...
Y ella ahora se
dispone a contestar.
¿Como lo hará?
por supuesto que
dándole la puntada
dónde más le duela.
Verónica O.M.

domingo, 9 de junio de 2013

HASTA QUE TÚ TE VAYAS (14)

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Novela escrita por mi

Al abrir la puerta Amigo salió a recibirles. Sus ojos miraban hacia el suelo sin atreverse a levantar la cabeza.

José llevaba del brazo a su mujer, y con sumo cuidado la depositó en la cama. Ni siquiera se despertó.
Ya no se acostó. Se sentó en una silla. Amigo lo hizo a sus pies. El hombre nada dijo, pero todavía estaba molesto con el perro, por no haberle advertido de que Anita se había levantado e ido. Aunque seguro se le pasaría pronto al no ser rencoroso.
Cruzó sus manos encima de la mesa y apoyó la cabeza encima. Al poco su respiración sonaba diferente. Se había quedado dormido. Se despertó cuando Anita se levantó.

-¿Cuando te has levantado?

-Hace poco. No tenía sueño y para no molestarte...

-Siempre pensando en los demás más que en ti.

-Solo estamos tu, yo y Amigo.

Aquella respuesta la hizo entristecer. Seguro que José ni se dio cuenta de ello.
-Daría mi vida por darte un hijo. ¿Lo sabes?

-Claro que lo se. No quiero que pienses en eso. Si Dios quiere vendrá uno o los que Él quiera.

La mujer le besó en los labios. El hombre la apretó entre sus brazos.
Autora Verónica O.M.
Continuará

sábado, 8 de junio de 2013

MUERTA EN VIDA

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Lloraba con esas lágrimas
de impotencia total
y que al llegar al límite
acabaron por asfixiarla.
Ya no ríe
ni tampoco llora
no le quedan lágrimas
 está muerta en vida
pero espera poder
resucitar algún día.
Verónica O.M.





martes, 4 de junio de 2013

HASTA QUE TÚ TE VAYAS (13)

Bonita imagen de internet
novela escrita por mi

Anita se sentó encima de la hierba. Al hacerlo su cuerpo percibió la humedad de la misma, y como un resorte se levantó. Tenía el cuerpo aterido de frío.

Federico seguía todos sus movimientos, no entendía lo que ella hacía en aquel lugar.

José ya se había percatado de su ausencia, al estirar un brazo y encontrar su sitio vacío. Se puso la chaqueta encima de su pijama, pero antes de salir se dirigió hacia el perro.
-¡Hoy no me avisaste! -con el semblante serio, se dirigió hacia dónde sabía que su mujer estaba.

Ella venía de vuelta para casa, y lo hacía como siempre dormida. José pudo apreciar el movimiento de unos matorrales, y pensó que sería algún conejo campero.

Pero era obra de don Federico al quererse ocultar tras ellos. Percibía que allí pasaba algo extraordinario. Se lo confirmó el detalle de ver al hombre poner por encima de los hombros de ella su chaqueta. La mujer parecía no verlo.
A una distancia prudencial y en medio de la noche también se fue a su casa. Aquellos momentos en el río le habían distraido de su sufrimiento.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 29 de mayo de 2013

HASTA QUE TÚ TE VAYAS (12)


Bonita imagen de internet
novela escrita por mi


Se marcharon a la cama. José estaba cansado de su dura jornada, pero aún así le propuso a su mujer tener intimidad. Ella aceptó de buena gana. Se sentía feliz con aquel contacto, pero también sentía el deseo de ser madre, aunque aquello por el momento no era posible. Al rato ya estaban los dos durmiendo. 

Amigo lo hacía también  en el suelo encima de una mantita color pardusca. El perro se despertó cuando Anita se levantó de la cama dormida, pero esta vez se quedó quieto como si nada extraordinario hubiese pasado.

La mujer abrió la puerta y salió al exterior dirigiéndose hacia el río. 

Alguien la vio desde lejos. No era habitual que una mujer andara sola en plena madrugada. 
Se escondió detrás de un árbol. El hombre no era otro que don Federico. Cuando su mujer se repuso de su ataque de tos, quedó agotada sin fuerza alguna y se durmió. 
El hombre aprovechó para dar un paseo por el río para relajar sus nervios y pena. Por aquel motivo estaba allí. 
Observó a la mujer y confirmó sus sospechas. Aquella era Anita la mujer de José. Y se preguntó que haría la mujer sola en aquel lugar
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 26 de mayo de 2013

HASTA QUE TÚ TE VAYAS (11)

Bonita imagen de internet
novela escrita por mi

Mientras en casa de don Federico. -Manolita, no me gusta que me llamen don Federico. ¿A ti te gusta que te lo llamen?

-¿Don Federico? ¡Claro que no!

-¡Mujer, eres tremenda! ¿Me refiero que si te agrada que te llamen doña Manolita?

-Me gusta. pero no me mal interpretes. Ya sabes que soy una mujer sencilla, pero cuando me llaman así me hacen sentir bien. A mi madre se lo llamaban también. Me acostumbré a escucharlo en boca de otras personas. Por ese motivo me gusta.

-Pues a mi, si te soy sincero no me gusta nada. Vengo de familia humilde. Ese don me pesa demasiado.

-Federico. Cuando yo no esté no quiero bajo ningún concepto que me guardes luto eterno. Me revolvería en la tumba sabiendo que no eras feliz. Ven a mi lado y prométeme algo.

El hombre se acercó a la cama matrimonial. Se sentó en un filo de la misma. Pasó su mano derecha por el pelo rubio que estaba desparramado encima de la blanca almohada. -¿Que quieres hacerme prometer?

-Cuando yo falte, te pido por favor que busques a una mujer acorde a ti. No eres hombre para estar solo.

-Mujer. ¿No sabes hablar de otros temas? Ya sabes que no me gusta oírte decir estas cosas.

-Tendrás que escucharme. No me queda demasiado tiempo y quiero dejar las cosas amarradas. ¿Me lo prometes?

Al hombre aquellas palabras le hicieron daño viniendo de boca de la mujer a la que tanto quería. Y se preguntaba como ella era capaz de hablar así.

-¿Me lo prometes? -Aquella pregunta salió de su boca en un tono casi imperceptible. Al momento Manolita tosía de forma exagerada. Los dos sabían que sus días estaban contados.
Autora Verónica O.M.
Continuará

lunes, 20 de mayo de 2013

HASTA QUE TÚ TE VAYAS (10)

Bonita imagen de internet
novela escrita por mi


Anita escuchó a Amigo y abrió la puerta. -¡Como sigas así tendré que amarrarte!

El perro entró en la casa agachando la cabeza. Se quedó en un rincón. No quería que su dueña se enfadase más de lo que ya estaba.

Nada más le dijo, pero ya no le hizo ningún caso. 
Al rato llegó José del trabajo. Le dio la bienvenida con un beso en los labios. Amigo ni siquiera se le arrimó.

-¿Qué le pasa a Amigo? -Preguntó a su mujer.

-Le he reñido porque siempre está callejeando.

-Pero mujer solo es un perro.

-¿Y que?

-Pues que hace lo que hacen todos. ¡Ay Anita! si fueras perra te gustaría tenerlo detrás de ti.

-Contigo no se puede, en fin...

-¿Que vamos a cenar?

-Cuando te sientes a la mesa ya lo verás.

-Me he dado cuenta de que hueles muy bien. ¿Qué te has puesto en la cara?

-Nada. -Y se puso a preparar la cena.

Cuando José apareció de nuevo, ya limpio, la mesa ya estaba preparada. Los alimentos eran una gran tortilla de patatas y un trozo de queso. 
Se dispusieron a cenar...
Autora Verónica O.M.
Continuará

sábado, 18 de mayo de 2013

INFELICIDAD

Bonito dibujo de internet
Venimos desnudos 
a este mundo
y nos vamos vistiendo 
de cosas absurdas
que la mayoría de veces
no nos hacen feliz.
Verónica O.M.




viernes, 17 de mayo de 2013

INTERNET, GRACIAS POR EXISTIR

BONITA IMAGEN DE INTERNET

HOY DÍA 17 DE MAYO ES SU DÍA, (PARA MI TODOS LO SON) INTERNET GRACIAS POR EXISTIR.
Verónica O.M.


jueves, 16 de mayo de 2013

HASTA QUE TÚ TE VAYAS (9)


Bonita imagen de internet


Comió y se tomó la novena parte de aquello. -¡Ahora a esperar los resultados!
Dedicó la tarde a los quehaceres diarios. Después calentó agua y la vertió en un gran barreño de zinc, cogió su pastilla de jabón de rosas y una gran toalla para secarse. Se lavó. Pero había escuchado por ahí que no había que recrearse en las partes íntimas, y como si estuviese pecando apartó sus manos de allí rápidamente. Ya secada, se vistió de nuevo y se echó por los hombros una toquilla limpia y de color crudo.

Abrió aquella pequeña lata y olfateó su contenido. -¡Huele muy bien! -Extendió un poco por el rostro. Resbalaban sus dedos por el mismo, pero al rato aquella sensación desapareció.
-Lo esconderé. No vaya a ser que a José no le guste.
Lo guardó, en el armario de su cuarto detrás de algunas prendas de cama. Allí pasaría totalmente desapercibido.

El perro no estaba por allí. Seguro que estaría merodeando por el barrio para camelarse a alguna perrita en celo.
Autora Verónica O.M.
Continuará