| Precioso dibujo de internet |
-¡Nadie me quiere! -pensó la pequeña. Y la angustia se apoderó de ella. Se podía escuchar su llanto. Nadie acudió para consolarla.
Se sintió tan desgraciada...
Tener esos sentimientos a tan temprana edad puede hacer mucho daño.
Autora Verónica O.M.
