jueves, 15 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 42 Y 43

JEREMY Y YOLANDA 42

Nada más llegar a su casa, Yolanda llamó por teléfono a su amiga incondicional de siempre.
-María soy yo...

Aquella breve frase la puso en alerta. 

-A ti te pasa algo.

-Si, ya sabes...

-Arrancó a llorar despacito. Intentando que sus padres no la oyesen.
A continuación se tumbó en la cama y ahogó los últimos sollozos en la almohada. Eran alaridos de dolor, más que por la situación inevitable a la que debía enfrentarse, lo eran por la desilusión recibida momentos antes cuando su amor y aquella chica...
El mundo se había hundido a sus pies y ahora se sentía la más desgraciada.
-¿Qué voy a hacer?

-Decírselo a tus padres.


-Si eso ya lo sé, pero...


-¿Pero qué?


-Jeremy tiene a otra. Los he visto con mis propios ojos.


-¿Estás segura?


-Si. Lo estoy. -Y siguió llorando...

Verónica O.M.
Continuará 

JEREMY Y YOLANDA 43

-¿Si puedo ayudarte en algo?

-No. Nadie puede hacerlo, María. Esto debo solucionarlo yo sola.
-Su voz sonaba triste, muy triste...

María se sentía mal al ver a su amiga en aquellas condiciones tan lamentables. Yolanda tenía edad de divertirse y no estar pasando por aquellos momentos tan duros. Ella misma en alguna ocasión ya la había advertido que era peligroso lo que hacía con Jeremy, pero no la escuchó, dejándose llevar por aquel amor nacido en la niñez.

-María te voy a dejar. Voy a hablar ahora mismo con mis padres. Reza por mi,  ¿quieres?

-Lo haré, amiga. Qué te vaya bien dentro de lo que cabe. Si me necesitas llámame.

-Mañana te llamo. Hoy estoy muy triste. Después seguro lo estaré más. Te cuelgo.

-Cuídate, guapa. Te quiero, besos.

-Yo también te quiero, María. Besos y gracias. Muchas gracias. 
-Yolanda colgó el teléfono. Fue hacia el cuarto de aseo para lavarse la cara. Una vez hecho se dirigió hacia el salón en busca de sus padres. Caminaba muy despacio, como si quisiera retrasar  aquel momento inevitable.
Verónica O.M.
Continuará

martes, 13 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 40 Y 41

JEREMY Y YOLANDA 40

-¡No, por Dios! No puede ser. -Yolanda, gimió. El test del embarazo le había dado positivo. Pensó en llamar por teléfono a Jeremy, pero sería incapaz de articular palabra a través del hilo telefónico. Decidió hablar personalmente con él.
Se duchó, vistió y peinó, mirándose en el espejo y lo que vio al parecer no la convenció del todo. Su tez estaba blanca como la pared y necesitaba urgentemente algo de color en su rostro.
Se maquilló los ojos suavemente y de un tono rosado,  pasó un par de brochazos a sus pálidas mejillas y de un tono algo más oscuro.
Y salió a la calle, en busca del chico al que amaba para decirle lo que había ocurrido. No sabía como él lo podía tomar, pero por bien que lo hiciese, aquello sería una enorme contrariedad. ¡Eran tan jóvenes...
Verónica O.M.
Continuará

JEREMY Y YOLANDA 41

Desde que la madre de Jeremy supo lo que Carla le hacía a su hijo, la mujer no sabía como debía actuar ante ella. No debía meter baza, ya que no sabía lo que podría ocurrir de hacerlo público. Se daba cuenta de que su hijo era muy atractivo, aunque no comprendía el descaro que Carla utilizaba, y más siendo una invitada en una casa para ella extraña.
Estuvo tentada de comentarle a su marido lo que estaba sucediendo, aunque siempre y a última hora rechazaba tal idea. Él parecía estar encantado con sus invitados y a ella no le quedaría más remedio que mirar para otra parte. Aunque sabía que aquello no lo podría cumplir del todo.

La chica no desaprovechaba ocasión y siempre estaba al acecho...


Jeremy no sabía ya que hacer. De buena gana se escondería en algún lugar hasta que se fuesen. Le caía bien el amigo de su padre, pero la hija lo ponía super nervioso todo el tiempo. Deseaba tenerla bien lejos y lo más rápidamente posible. Aunque aquello no iba a ser posible. Todavía quedaban muchos días, de esas vacaciones que habían venido a disfrutar.

Salió a la calle a respirar aire fresco, ya que se ahogaba en casa. La sola presencia de aquella joven  acosadora lo sacaba de quicio.

La voz de ella lo volvió a la realidad. -Siempre me estás rehuyendo, ¿Es que no te gusto?


Jeremy enrojeció de rabia  y sin darle tiempo a reaccionar ella le plantó un beso en los labios y rió a continuación.


Yolanda vio la escena y cegada por los celos vio lo que quiso ver. Si se hubiese quedado un momento más a observar, se hubiese dado cuenta que a Jeremy no le gustó en absoluto.

Se marchó de allí, llorando y corriendo. Se juró que jamás le haría conocedor de su embarazo. -¡No lo merece!

Jeremy ni cuenta se dio de su presencia, sus sentidos los tenía en tensión por culpa de aquella ingrata invitada.

Verónica O.M.
Continuará

lunes, 12 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 38 Y 39

-No tienes fiebre. -Dijo María. -Sin duda es otra cosa lo que a ti te pasa. ¿No estarás embarazada? 

Yolanda la miró con cara de espanto, aunque ella misma momentos antes ya había barajado aquello. -No quiero ni pensarlo. Soy muy joven y mis padres no sé como iban a reaccionar. Seguro será por la cena o los nervios por los que estoy pasando debido a tener mala conciencia.

-¿Mala conciencia? 

-Ya sabes, María... De hacer cosas que no debería.

-Eso ya te lo dije yo. Aunque tú ningún caso me hiciste. Mañana te traeré algo para que te hagas la prueba del embarazo. Se lo pediré a mi hermana Lourdes. Ya sabes que trabaja en una farmacia.

-¿Le vas a decir que es para mi?

-No necesariamente. Le diré que es para otra amiga que no conozca.

-Podrá pensar que pudiera ser para ti.

-No te preocupes por eso. Ella sabe a la perfección que no lo estoy. Ella y yo compartimos habitación. Las dos sabemos todo de cada una. Aunque ella sea mayor nos llevamos a la perfección.

-Te envidio María. Cómo me vendría de bien tener a una hermana a mi lado en estos momentos.

-Me tienes a mi, Yolanda. No soy tu hermana de sangre, pero qué importa eso.

-Gracias María. Ya sé que tengo mucha suerte al tenerte.
-Yolanda se abrazó a ella e inmediatamente se puso a llorar como una desvalida criatura.

-Ya verás como no será nada. Tranquilízate.
Autora Verónica O.M.
Continuará

JEREMY Y YOLANDA 39

Yolanda se pasó gran parte del día mareada. 

Sus padres se levantaron tarde al haber trasnochado. Ni se dieron cuenta de la mala cara que tenía su hija.

La madre fue a preparar la comida mientras el padre hacía la cama. 

Ella se quedó en su habitación sentada encima de la cama y deseando que aquel mareo desapareciese, hasta que su madre la llamó para comer.

No quiso hacerlo y para que sus padres no sospecharan les dijo.
-Me preparé un bocadillo hace un rato, no me apetece nada más. Voy a leer un rato a mi habitación.

-Ve, hija. No te preocupes por nada. Hoy en casa poco se va a hacer, así que haz lo que te apetezca.

Al día siguiente y por la mañana llegó María con aquello. Se lo entregó en un descuido de la madre de su amiga. La mujer, como nada sabía nada pudo sospechar. 
Hablaron entre ellas haciéndolo en tono bajito.

-Toma, Yolanda. Mejor te haces la prueba mañana al levantarte.

Cogió la cajita y se la guardó dentro del bolsillo del pantalón corto que llevaba.
-Gracias, María. Espero no haberte causado ningún problema.

-Ninguno. No te preocupes. Mi hermana no sabe que es para ti. Ya te lo dije.
Verónica O.M.
Continuará

domingo, 11 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 36 Y 37

JEREMY Y YOLANDA 36

-¿Qué es lo que está sucediendo, Jeremy?

El chico al oír aquellas palabras no pudo evitar ponerse rojo. La madre lo miró con el rostro serio debido a su preocupación surgida desde hacía un rato.

-Es Carla. Me está acosando sin vergüenza alguna.

-Sé más claro. O yo soy tonta o no te entiendo demasiado.

-Estoy harto de ella. ¿No sé porqué ha tenido que venir de vacaciones a casa? 

-Qué estés harto no me dice absolutamente nada.

El chico empezaba a ponerse nervioso, a su madre al parecer debería decirle las cosas de pe a pa.

-Antes de bajar a desayunar, me acosó arriba, me besó sin yo quererlo metiéndome hasta la lengua. Después me invitó a ir con ella a la ducha. Y bajé deprisa. Eso es lo que ha ocurrido ahora mismo. 

-¿Te das cuenta de la gravedad de esto, Jeremy?

-Si. Pero yo no tengo la culpa de nada. Esta chica es una salida de campeonato.

-Te voy a preguntar algo más. -La mujer tragó saliva antes de proseguir. -¿Como es que no te gusta la chica?

-No me gusta este tipo de chicas, las prefiero como...
Al decirlo, de golpe quedó en silencio. 

-¿Como quien, Jeremy? ¿Cómo la chiquilla con la que te vi hablando el otro día?

-Si. Somos novios y nos queremos.

-¿Desde cuando si puedo saberlo?

-Desde niños.

Se escucharon unos golpecitos en la puerta. 
-Habéis terminado?- Era el marido. Estaba impaciente debido a la tardanza de ambos.

-Salimos enseguida. -Dijo la mujer. Levantando la voz más de lo debido. -Después hablamos. Ve tú, hijo. Cuando me serene iré también.
Verónica O.M. 
Continuará

JEREMY Y YOLANDA 37
Bonita imagen de internet
cuento escrito por mi (novela)
                                           
Al poco rato, Eva salió de la cocina. Su marido ya estaba algo nervioso, pensaban haber salido más temprano a dar una vuelta por el pueblo.


Se arreglaron con ropas cómodas y frescas, ya que hacía un calor asfixiante. Y marcharon a pasar el día lo mejor posible.

Yolanda aquella mañana no se encontraba bien. Se había levantado con nauseas.
En lo primero que pensó fue que la cena le había sentado mal. Sin querer también barajó otro pensamiento. -¿Estaré embarazada? No quiero ni pensarlo. 
A medida que pasó la mañana se iba encontrando peor. Y llamó a su amiga María. La cual se asustó al percibir a través del hilo telefónico su voz un tanto tristona. -Ahora mismo voy.

Sus padres, todavía no se habían levantado de la cama al haberse acostado tardísimo, y no lo harían antes de las dos. 
 La noche anterior habían estado cenando con unos viejos amigos que celebraban sus bodas de plata. Y de allí marcharon al bingo a jugar unos cartoncitos. Que todo hay que decirlo no ganaron absolutamente nada.

Mientras tanto Yolanda había cenado sola. No había tenido ganas de prepararse gran cosa. Lo que llevó a su boca fue un bocadillo con queso.

A los pocos minutos María ya estaba con ella. -¿A ti qué te pasa?

-No me encuentro demasiado bien.

-¿Te has tomado la temperatura?

-No.

-Trae el termómetro que la tomaremos.

Abrió el último cajón de su mesilla de noche y lo sacó.

Al momento ya lo tenía debajo del brazo ayudada por su amiga.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 9 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 34 Y 35

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cuento escrito por mi (novela)
                                                   


-¡Buenos días! -dijo Carla.

Todos contestaron. Aunque a Jeremy apenas se le escuchó.
Su madre disimuladamente observaba a su hijo y a la chica, había algo que escapaba a su intuición femenina, pero seguro lo descubriría, todo era cuestión de seguir observando.
Dio una bandeja a Carla, que ella a su vez cogió dando las gracias. La chica se sentó en la única silla que quedaba vacía, que estaba al lado de Jeremy, el chico al que deseaba en la actualidad.

A él se le había quitado el apetito. Aquella chica lo sacaba de sus casillas.

Lucas de reojo miraba a su hija. Aquello a Eva no le pasó desapercibido y como madre que era supuso acertadamente que aquel hombre siempre estaba vigilante, intuía que aquella chica al pobre padre le ocasionaba serios problemas, aunque todavía no sabía de qué tipo. Pero poco tardaría en saberlo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

Preciosa imagen de internet
cuento escrito por mi (novela)
                                         

Carla desayunaba sin mirar a su padre, intuía que por el rabillo del ojo la observaba. El hombre no estaba muy contento con ella, pero trataba de parecer lo más normal posible.

Cuando todos acabaron el desayuno Eva empezó a recoger la mesa.

Jeremy se levantó también dispuesto a hacer lo mismo.

-En un plis plas todo está recogido y nos vamos -dijo Eva.

Carla se levantó también dispuesta a ayudar pero la mujer se negó en redondo. Entonces optó por sentarse en un sillón, observando que en la mesita de centro habían revistas rosa. Así que alargó sus manos y cogió una dispuesta a ojearla.
Su padre hablaba con el dueño de la casa, su amigo de juventud.
Ambos estaban encantados de estar juntos y disfrutar unos días de descanso. Iniciaron una conversación que cómo no les llevó a tiempos pasados.

Mientras tanto en la cocina, Eva intentaba sonsacar a su hijo preguntándole muy flojito y a puerta cerrada.
Autora Verónica O.M.
Continuará

jueves, 8 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 32 Y 33

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cuento escrito por mi (novela)
                                                     

Carla, decidió que ya era hora de salir de la habitación, cogió algunas prendas que necesitaría después de ducharse en el cuarto de baño de aquella planta.
Salió y cerró la puerta.
Todavía llevaba su pijama veraniego, el pantalón muy cortito dejaba ver sus buenos muslos y la parte de arriba desabotonada casi del todo.
A eso, que se escuchó otra puerta abrir y cerrar.
Al ver a Jeremy, mentalmente se dijo: -¡Ya verá este quien soy!

-¡Buenos días Jeremy! ¿Estás mejor? -Lo dijo en tono meloso y muy flojito. No quería que su padre se enterara de nada. El hombre dada su integridad podría estropearle lo que se traía entre manos.

Al cogerlo de improviso, Jeremy no sabía muy bien como debía actuar, nunca se había encontrado con una chica como ella tan atrevida. -¡Estoy mejor, gracias!
Hizo intención de marchar, pero ella lo agarró de un brazo.
-¡Parece que te doy miedo! ¿Es así, Jeremy? -Preguntó en un tono risueño y burlón.

-No sé porqué te lo iba a tener. ¡No digas tonterías!

-¿Quieres probar mis besos? ¡Son de película! -y astutamente se le acercó plantándole un beso en los labios. A la vez que introducía la lengua en su boca.

El pobre chico de buena gana la hubiese mandado al diablo, pero se quedó allí quieto sin saber reaccionar. Los días que padre e hija estuviesen allí los iba a pasar mal, no por Lucas el amigo de su padre, pero si por aquella chiquilla loca y caprichosa.

Carla se sintió vencedora, sin duda sería muy fácil tener un affaire con él. -¡Me voy a duchar! ¿me acompañas?  Cuando se quiso dar cuenta, Jeremy bajaba los escalones rápidamente.
-¡Ya te cogeré! caerás rendido en mis brazos. 
Autora Verónica O.M.
Continuará
Preciosa imagen de internet
cuento escrito por mi (novela)
                                         

-¡Buenos días!  -dijo Jeremy.

Los tres contestaron casi a la vez. Su padre, su madre y Lucas el amigo de su padre, que en aquellos momentos llevaba el vaso de café con leche a los labios.


Eva se dirigió a su hijo... -¿Te encuentras mejor? No tienes buena cara.

-No he dormido demasiado bien, eso es todo. Ya estoy mejor, no te preocupes.
Se sentó al lado de su padre que le lanzó una media sonrisa.

Eva le sirvió el desayuno, Jeremy alargó sus manos para coger la bandeja que su madre le había preparado. Se componía de café con leche y un pequeño bocadillo de jamón en dulce.
Se dispuso a desayunar, cuando de repente escuchó a alguien bajar por la escalera.

A Eva, la transfiguración del rostro de su hijo no le pasó desapercibida, y pensó acertadamente que allí pasaba algo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 7 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 30 Y 31


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cuento escrito por mi
                                                         JEREMY Y YOLANDA 30                                  
Los invitados ya estaban en la habitación que Eva les había destinado. Era amplia, con dos bonitas camas lacadas en blanco, las había separado un poco y entre una y otra había colocado un bonito y gran biombo para que tuviesen más intimidad.


Lucas se puso su pijama de pantalón corto en el aseo, ubicado en la misma planta, mientras Carla se ponía el suyo en la misma habitación. Le dio un beso en la mejilla y se iba a meter en la cama cuando su padre la detuvo...

-No me gustan esas miradas picaronas, Carla, compórtate. No me gustaría, que para unos pocos días que vamos a estar aquí quedases en ridículo y a la vez me lo hicieses quedar a mi.

-Papi, mira que eres anticuado.  No tengo ningún interés en ese memo. ¡Si parece un niño! ¿No te diste cuenta que enrojeció como un tomate y se marchó corriendo?

-No vayas por ese camino. No me gusta que seas tan descarada.

Ella sonriendo se metió en la cama, pensando que su padre estaba sacando las cosas de contexto.
Autora Verónica O.M.
Continuará

JEREMY Y YOLANDA (31)
                                                 
El matrimonio fue hacia la cocina para recoger los cacharros de la cena del día anterior, más tarde prepararían un buen desayuno para sus invitados. Seguramente saldrían después con ellos para enseñarles la ciudad.

Padre e hija permanecían todavía acostados. El hombre ya estaba despierto desde hacía rato, le pareció escuchar al matrimonio cuando bajaban a la planta baja. Se vistió sin hacer ningún ruido cerrando la puerta con cuidado al salir.

La hija estaba despierta aunque se hizo la dormida. Se levantó de la cama desperezándose.

Se miró en un bonito espejo ubicado en la pared próxima a la cama en la que había dormido, viéndose atractiva a pesar de no estar arreglada todavía. Desabrochó algunos botones de la parte de arriba de su pijama. El espejo le devolvió la  imagen de una chica joven y sexy. Y sonrió de oreja a oreja.
-¡Te vas a enterar, Jeremy! 
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 6 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 28 Y 29

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cuento escrito por mi
                                                 
Carla lo miraba embobada, su padre lo hacía de reojo haciéndose el que nada veía. Su niña lo llevaba por el camino de la amargura al ser muy enamoradiza.


Jeremy saludó. Fue Lucas quien le dio un fuerte abrazo, no atreviéndose a plantarle dos besos. Sabía que a algunos jóvenes aquello no les gustaba, al creer con ello parecer niños.
El alma humana tenía aquellas tonterías, también había pasado por aquello, pero de eso hacía mucho tiempo.
El hombre dijo -¡Esta es mi hija Carla!

Jeremy nada más verla sabía de antemano que le traería problemas.

Carla le plantó dos besos en ambas mejillas. ¡Era tan guapo! intentaría tener algo con él. Estaba segura que caería rendido a sus pies, dado que se consideraba irresistible.
Había tenido unos cuantos novietes, tantos que ya había perdido la cuenta. En fin cosas de juventud...
Autora Verónica O.M.
Continuará


JEREMY Y YOLANDA 37


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cuento escrito por mi
                                                      

Pasaron las horas muy lentamente para Jeremy, se hacía constantemente el disimulado, pero se daba perfecta cuenta que la invitada le traería problemas, intuía el peligro que se le avecinaba, ella solo hacía que mirarlo y aquella mirada no le gustaba en absoluto.
Veía en ella a una chica mona y caprichosa, casi podía leerle el pensamiento.
No le gustaba este tipo de chicas, tan solo tenía ojos para Yolanda, su preciosa enamorada.
No soportando más su mirada calenturienta...
-Si me disculpan me voy a la cama. ¡Me duele horrores la cabeza!

-Espera, hijo. -Eva se levantó, al momento traía entre sus manos un sobre de medicamento y un gran vaso de agua. -Anda, tómatelo.

Lo disolvió en el vaso con una cucharita de postre y de un trago se lo tomó. Lo dejó 
vacío encima de la mesa y dió las buenas noches, dándose cuenta que la chica lo miraba desaprobadamente.
Rápidamente subió la escalera dispuesto a encerrarse en su habitación. No recordaba haber pasado un mal rato cómo ese jamás.
Autora Verónica O.M.
Continuará

sábado, 3 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 26 Y 27

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Eran las siete de la tarde y día uno de agosto, sonó el timbre en casa de Jeremy. -Ding dong, ding dong.

Eva fue a abrir la puerta. Delante de ella, había un hombre y una chica joven que sonrieron al verla.


Se estrecharon las manos. La chica la miraba esperando algo, la mujer se aproximó besándola en ambas mejillas.


-¡Adelante, estáis en vuestra casa! Dentro de un rato llegará Andrés, mi marido, se pondrá contento de teneros aquí.


Lucas llevaba en la mano una maleta no demasiado grande, la chica una maleta y una bolsa de deporte, que dejaron en un rincón del comedor muy bien colocadas, más tarde las llevarían a la habitación destinada para cada uno.


-Jeremy está en su habitación, le avisaré- Pero, sentaros por favor.

Autora Verónica O.M.
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JEREMY Y YOLANDA 27
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Eva llamó con los nudillos en la puerta de la habitación de Jeremy, siempre lo hacía, no gustaba de entrar a ella de sopetón, cada uno de los habitantes de la casa respetaban el espacio de los otros.

-¡Pasa! -Se escuchó dentro de ella.

La mujer entró, a la par que le iba diciendo. -Hijo, baja a saludar a nuestros invitados.

Jeremy le lanzó una mirada, que Eva no supo descifrar del todo.
-¡Ahora bajaré!

-¡Bueno hijo, no tardes demasiado! -La mujer bajó los escalones dirigiéndose al salón, dónde Lucas y su hija esperaban sentados cómodamente.

Se escuchó la puerta de la calle abrir, en unos pocos segundos Andrés ya estaba en el salón, sonrió abiertamente cuando se dio cuenta de quienes habían llegado.

Los hombres se dieron un fuerte abrazo, la chica se levantó también esperando que a ella le hiciesen caso.
-¡Esta es mi hija Carla!

Andrés la besó en ambas mejillas. Era una chiquilla agraciada, sus grandes ojos los llevaba perfilados de color como el carbón igual que su pelo.

Se escuchó bajar a alguien por la escalera, todas las miradas se posaron en aquel.
Autora Verónica O.M.
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jueves, 1 de marzo de 2018

ADOLESCENCIA 24 Y 25

JEREMY Y YOLANDA 24
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cuento escrito por mi
                                                          
Israel la alcanzó de su huida y la abrazó por detrás, María se sintió tan bien que pensó se iba a derretir entre sus brazos.
La giró hacia su pecho, bajó un poco su cabeza para depositar un beso en sus labios y que ella alargó al máximo.
Ninguno de ellos sabía demasiado de amoríos, Israel todavía no se había comido una rosca y ella ni media, pero supieron defenderse para ser su primera vez. 
Aquel beso nada tenía que envidiar a esos de cine, es más, aquel era auténtico.

Mientras tanto, la otra pareja se habían tumbado encima de la hierba esperando a que volvieran.

Jeremy parecía por momentos estar en otro lugar, su rostro mostraba cierta preocupación que no le pasó desapercibida a ella.

-¿Qué te pasa?

-He tenido unas palabras con mi madre. 

-¿Soy yo, la culpable?

-¿Porqué, tú?

-No sé, Jeremy. No quisiera que por mi culpa. -La frase, allí acabó.

-No quiere, que ande con chicas. Piensa que soy demasiado joven, no comprende que pueda estar enamorado.

-¿Lo estás, Jeremy? -Sabía perfectamente cual iba a ser su respuesta, pero...

Para demostrárselo, la fundió en un beso interminable.

En cuanto pudo, toda ella sofocada le dijo: -Me vas a ahogar.

Entonces el la acarició. -Perdóname, mi amor. ¡Es tanto lo que te quiero!
Autora Verónica O.M.
Continuará

JEREMY Y YOLANDA 25
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cuento escrito por mi
                                                   
La nueva parejita formada por Israel y María, venían de la mano hacia dónde estaban sus amigos, Yolanda se percató de inmediato y dijo despacito a Jeremy.
-¡Míralos por ahí vienen! 

Los dos se levantaron de encima de la hierba, Yolanda se sacudió algunos hierbajos que se habían enganchado a su ropa.
Jeremy la imitó haciendo lo mismo.

La parejita volvía sonriendo, María un tanto sofocada. Israel no cogía en su pellejo de lo contento que estaba, había triunfado, una chica como ella haciéndole caso, aquello era lo mejor que le había pasado.

Fue Jeremy quien dijo...
-¡Nos vamos!
Verónica O.M.
Continuará