Voy a contaros una anécdota de algo que me ocurrió ayer por la tarde.
Salía del supermercado con mi carro (no auto) :-) e iba hacia el ascensor para subir. Tres jóvenes bajaron de él, supongo que venían de comer de alguno de los restaurantes que hay en la parte de arriba.
Uno de ellos iba con un traje blanco. Se dirigió a mi muy amablemente y me dijo estas palabras: Señora, que pase un buen día.
Para nada esperaba esto, me descolocó un poco :-)
—Muchas gracias —dije sonriendo. Y añadí cuando ya se iban —igualmente para ti.
Y me subí al ascensor, tan feliz.
Después pensé que me pudo haber tomado el pelo. Que quizá alguno de sus acompañantes grabó con el móvil. Porque algo se habían apostado con la primera ilusa que se tropezaran.
Qué pensáis?
Gracias.
Verónica O.M.