viernes, 13 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 19

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°19 novela
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La vidente hablaba por boca de Manuel y le transmitió a su viuda todo lo que él le quiso decir...
                                      
-Manuel no le corresponde estar aquí, su sitio está en otro lugar.

-¿Dónde, en el infierno?
El espíritu estaba un tanto asustado, ahora que ya lo habían descubierto. Odiaba al gato, y lo miró con tanto odio que Rabioso le lanzó un exagerado:

-Miaaauuuu.

Manuel se puso a buen recaudo, y se colocó detrás de Maite creyendo que el gato de un momento a otro se le lanzaría otra vez, pero no fue así.

-¡Ya te puedes retirar, Rabioso! Ve a merendar, te preparé algo que te va a encantar.

El gato movía el rabo, y muy contento se dirigió hacia la cocina, allí tenía su plato de acero inoxidable con un gran trozo de bizcocho que en un plis plas devoró. Después se metió en su camita, una gran capaza de cuadros de color marrón, dispuesto a echar una cabezadita. 
El espíritu lo había agotado en demasía...
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 11 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 18

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°18 novela


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Al fin... Manuel se dio cuenta que Maite le hablaba a él, aunque tenía su vista clavada en el gato, temeroso de que se lanzara encima otra vez. De reojo la miraba, y le pareció muy hermosa a pesar de haber estado llorando. La notaba nerviosa y vulnerable, y todo por su culpa al no haber aceptado no pertenecer al mundo de los vivos. Con pena pensó que todo lo que había sucedido ya no tenía remedio, y si pudiera volver atrás con los ojos cerrados lo haría, aunque se le revolvían las tripas al pensar que Maite y el medicucho tuviesen aquel tipo de relación.

-¿Está mejor?
Le preguntó la vidente.

-Sí, más o menos ¿qué me dio a beber?

-Nada que le vaya a hacer mal. Es un licor casero de naranja y un toque de ron. ¿No le gustó?

-Si. Además me calmó.

Esmeralda sonrió...
-¿Se convence ahora de que su marido no se marchó?

-¿Y qué quiere de mi?

-Eso debería usted preguntárselo?

-¿Y dónde está?

-Rabioso se lo dirá.

El gato se dirigió hacia un rincón de la habitación en dónde Manuel estaba semi escondido detrás de una frondosa planta. Se paró frente a él moviendo el rabo.

Maite se dirigió hacia allí  y le preguntó:
-¿Qué quieres de mi? 

Esmeralda estaba en silencio y atenta a lo que allí acontecía.

-Toda la culpa ha sido del diablo, me vino a visitar antes de morir.

-¿Qué tiene que ver aquí el diablo?

-¡Todo! me dio poderes que yo aproveché en mi beneficio. Se me cruzaron los cables al ver que tú y el medicucho...

-Me tenias abandonada, ni pensabas en mis necesidades.

Manuel pensó que tenía razón, hacía mucho que no tenían relaciones y ella siempre había sido muy fogosa. 
Infinidad de veces había llevado chupones en el cuello y arañazos por el cuerpo. 
En aquel momento  se dió cuenta de que ella tenía adicción al sexo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

lunes, 9 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 17

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°17 novela  



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Maite se estaba haciendo a la idea de que en todo momento  había estado acompañada de su difunto,  no podía verlo como era natural, pero....
Le dio un arrebato histérico.
-¿Así que nunca te fuiste, Manuel?
Lo dijo gritando y unos grandes lagrimones asomaron a sus bonitos ojos verdes.

El espíritu muy dañado por el ataque del gato, deseaba salir de allí a escape aunque ya no se atrevía, se quedó allí a la espera muy preocupado, se puso a la defensiva por si otra vez el gato se le tiraba encima, casi no escuchó lo que su viuda le decía.
Pensó qué ojalá no se hubiese muerto, todo aquello se lo hubiese ahorrado.

Maite volvió a la carga
-¿No me oyes? eres un mentecato, además de muy estúpido y manipulador.
Y empezó de nuevo  a llorar, y ya no supo parar hasta pasado un buen rato.

Esmeralda salió de la habitación, acompañada de Rabioso, y miraba sus uñas con pena, se le habían roto todas.

-No te preocupes tanto por tus uñas,  después te haré la manicura.

El gato más contento siguió a su dueña, y tan listo como era sabía lo que Esmeralda había ido a buscar.
La mujer abrió un armario y sacó una botellita de color caramelo, también un vaso, volvió de nuevo a la habitación y se lo puso en la mano de Maite.
-¡Bébase esto! le hará bien.

Y sin rechistar se lo tomó de un trago.

Esmeralda de nuevo tomó asiento, esperando que a su clienta aquello le hiciese efecto.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 6 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 16

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°16 novela



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La vidente entró de nuevo en la consulta, se sentó de nuevo enfrente de Maite y la miró con semblante serio.
-Me temo que no cree en lo que le digo.

-No demasiado, la verdad.

-Le voy a dar una prueba.
Dicho esto giró la cara hacía la puerta y se dispuso a...
-¡Rabioso, ven y trae al espíritu!

El gato enseñó a Manuel sus afiladas uñas, y no le quedó más remedio que entrar dónde el felino le obligaba.

-¡Rabioso, ven!

El gato se acercó al lado de su dueña.

-¡Mírele las uñas con atención!

Maite las miró sin comprender absolutamente nada, y escuchó a la vidente decirle al gato.

-¡Peléa con él!

El gato se le tiró encima y le arañó por todas partes y con gran brutalidad.

Manuel permanecía acojonado y no se atrevía ni a moverse.

Mientras tanto Maite no entendía lo que allí sucedía, ya que el gato parecía haberse vuelto loco.

-¡Rabioso, enséñale a esta señora las uñas!

El gato se acercó a ella, y cual fue su asombro al ver que no le quedaba ni una en condiciones.

-Él solo no puede hacerse eso si no es peleando con alguien.

Maite comprendió que aquello era cierto, y se le erizó el vello pensando que el espíritu de Manuel era el que estaba ocasionando todos sus problemas.
Autora Verónica O.M.
Continuará

jueves, 5 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 15

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°15 novela 



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Al rato de estar en la consulta, Maite empezó a sentirse mejor ya que parecía que aquella mujer la podría ayudar. No creía en espíritus y menos en esos que hacen daño intencionado. Pero a pesar de no creer, allí estaba esperando que solución aquella vidente encontraba para su problema.

-El espíritu de su marido debe irse hacia dónde debe, no le corresponde estar aquí, y depende lo bueno o malo que haya sido deberá irse a un lugar u otro.

¿Como era su marido, bueno o malo?

-Mi marido era normal, supongo que como somos todos.


-Pues yo intuyo que no era demasiado bueno, aún es más pienso que era perverso, y que su espíritu lo sigue siendo.


-Mi marido no era así como usted lo pinta.


-Me parece a mi que usted no lo conocía en absoluto.

La vidente buscaba con la mirada a Rabioso, su gato, y al no verlo por allí...
-Espere un momento por favor que ahora vuelvo.
Esmeralda al salir de la habitación, llamó al gato.
-¿Rabioso, dónde estás?

-Miau, miau, miauuuuu.


La mujer se dirigió hacia la entrada de la vivienda, ya que al parecer sus maullidos llegaban desde allí.

-¿Rabioso, qué haces aquí?

El gato estaba sentado enfrente de la misma puerta, y se estaba afilando algunas uñas,  ya que al parecer en la pelea que tuvo con el espíritu de Manuel se le habían roto.


-Rabioso, ya te peleaste con alguien?

El gato que la entendía a la perfección movía la cola afirmando.

-¿No será con alguien que acompañaba a la mujer?


Rabioso, con desenfreno la volvió a mover.


-¿Y dónde está ahora?


El gato la miró y empezó a arañar la puerta.


-¡Tráelo para dento!

Esmeralda le abrió la puerta, Rabioso se dirigió a la calle en su busca.

El espíritu de Manuel en cuanto lo vio echó a correr.

Y sin darse cuenta, ya estaba otra vez dentro de aquel lugar del que anteriormente tuvo que salir a escape.
-¡Seré gilipollas!

Rabioso entró detrás de él y con la cabeza cerró la puerta.
Autora Verónica O.M.
Continuaráu

martes, 3 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 14

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°14 novela


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A las cinco menos diez de la tarde Maite ya estaba en la puerta de la consulta. Sentía un gran nerviosismo ya que nunca antes había acudido a un sitio como ese.


Acompañándola iba el espíritu de su marido y él se preguntaba que hacía en un lugar como aquel tan extraño, aunque pensó que para salir de su rutina no estaría nada mal.

Maite ya decidida a entrar, llamó al timbre.


Al instante abrió la puerta la persona que la había atendido por teléfono.

-¡Buenas tardes! Pase a la salita, Esmeralda en un momento la atenderá.

Maite entró en aquella salita tan extraña. 

Unas sillas confortables de color negro descansaban junto a la pared del fondo, y unos cuadros con sofisticados dibujos que ella no entendía le dieron la bienvenida. En el centro de la estancia una pequeña mesa repleta de revistas esotéricas. 
Decidió sentarse. Y observó que la iluminación era muy tenue, haciendo de aquel lugar algo misterioso.

Cinco minutos después la secretaria hizo nuevo acto de aparición.

-¡Puede pasar, Esmeralda la espera.

Maite caminó detrás de ella, y entró en una gran habitación que hacía las veces de consulta. La iluminación era todavía más precaria y parecía un lugar fantasmal.


-¡Siéntese por favor!


Un gato negro se paseaba por la habitación y parecía que había percibido algo que no le había gustado en absoluto.

Sacó su agresividad, y atacó al espíritu de Manuel que decidió salir de aquella habitación y esperar a Maite en la calle.

-¿Qué desea consultar?


-Últimamente me pasan cosas bastante extrañas, y no sé a lo que es debido.


La vidente gracias al gato ya se había percatado de que aquella nueva clienta no había venido sola.

-Le pasan esas cosas debido a que tiene un espíritu a su lado, y no la dejará tranquila hasta que se vaya dónde se debe ir.

-¿Cómo que tengo un espíritu?


-¿A muerto alguien de su familia últimamente?

 Preguntó Esmeralda con el rostro muy serio

-Si, mi marido.


-Su espíritu es el que la está extorsionando.


-No creo en espíritus.


-¿Entonces qué hace aquí?


-Una conocida me dio su número y vine para que me ayude.


-Si es así, déjese ayudar.


Mientras tanto Manuel se preguntaba como aquel feo gato lo había descubierto si nadie podía verlo.

Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 1 de julio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVIA 13

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°13 novela

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A la mañana siguiente, Maite llevaba el rostro con un aspecto demacrado. Iba camino de hacer algo de compra, desde que se había quedado viuda apenas cocinaba, se arreglaba con cualquier cosa. No se daba cuenta pero aquello no era bueno para ella, como tampoco lo sería para nadie.
Al salir a la calle se tropezó con una vecina que vivía en la otra acera.

-¡Hola Maite, cuánto tiempo! Me he enterado hace poco lo de tu marido, pensaba hacerte una visita cuándo estuvieses mejor. Me han dicho que no lo llevas nada bien, solo hay que mirarte la cara para darte cuenta de que así es.
Dicho esto, la mujer la besó en las mejillas dándole una palmadita en la espalda para reconfortarla.

-¡No me encuentro demasiado bien!
Dijo Maite con la voz muy apagada.

La otra mujer de nombre María, pensó que estaba muchísimo peor de lo que le habían contado.
Y muy dada como era en consultar a supuestas videntes, apuntó  la dirección y teléfono de una, que según ella misma era buenísima, ya que en alguna ocasión la había ayudado.

Se despidieron con un hasta pronto, y Maite ya con el papelito en la mano, sacó de su bolso el teléfono móvil y marcó el número.

Al otro lado de la línea una voz de mujer escuchó.
-Está hablando con Carmen la secretaria de la vidente Esmeralda. ¿Qué desea?

-Una conocida me dió este número y dirección, desearía venir a la consulta.

-¿Le va bien esta tarde a las cinco?

-¡Si, perfecto!

-A las cinco, Esmeralda la atenderá. 

-¡Muchas gracias!

Colgó el teléfono y se lo quedó mirando un poco ida.
-¡Espero que pueda ayudarme!

Algo más contenta y esperanzada.se dispuso a comprar lo que necesitaba.
Autora Verónica O.M.
Continuará

NO QUIERO IRME TODAVÍA 12

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°12 novela 



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                                                      Jorge se vistió más deprisa de lo habitual, tenía ganas de salir del piso de Maite, aunque pensaba que ella no se daba cuenta. Pero estaba muy equivocado.

Ella lo miraba por el rabillo del ojo, se sentía decepcionada aunque tampoco quería que él se diese cuenta de ello.
Ya, una larga bata tapaba su desnudo cuerpo.

-Maite me tengo que marchar, mañana he de madrugar. Tengo un montón de pacientes, libra uno de mis compañeros y su trabajo nos lo han colocado a dos. ¡Qué harto estoy de trabajar!

-¿Cuándo nos volveremos a ver, Jorge?

-Ya te llamaré.

Si Maite se hubiese dejado llevar por su instinto le hubiese pegado, pero...

Se despidieron con un frío beso, y Jorge salió a escape de allí nada más cerrar la puerta. Aquello no le empezaba a gustar, no entendía lo que sucedía pero intuía que detrás de todo había algo extraño.

Maite se sentó en el sofá a llorar, de vez en cuando gritaba y se tapaba la boca para que sus vecinos no la escuchasen. Llegó a morderse también los puños.

Mientras tanto, el espíritu de su marido se reía porque les había fastidiado.
-¡Ja, ja, ja!
Autora Verónica O.M.
Continuará                 

sábado, 30 de junio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 11

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°11 novela


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A las ocho de la tarde, Jorge se presentó en el piso de Maite, estuvo tentado de no ir, pero a última hora decidió que si quería quedar bien era obligado hacerlo.

Llamó al timbre, al instante Maite le abrió la puerta, y no tenía muy buena cara que digamos.


-¡Pasa Jorge, cariño!
Al entrar se dieron un beso en los labios.

-¿Qué te pasa, Maite?

-¡Nada! 

-¿Como que nada? Si se te nota a la legua.

-Si te lo digo te echarás a reír.

-Anda, dímelo.

-Últimamente, están pasando cosas muy raras.

-¿Como de raras?

-Ya sabes. Lo del otro día, lo de hoy en el ambulatorio, y además para rematarlo se me estrelló una botellita de body milk en las baldosas del lavabo, y te aseguro que yo no lo hice.

-¿Y entonces quien fue?

-¿Tu piensas que puedo estar loca?

-Pues claro que no, tontina, lo que estás es muy rica.

-¡Mira que eres exagerado! ¿Lo dices de verdad?

-Claro que si. Entremos en el dormitorio que te lo voy a demostrar.

Jorge se desnudó y metió entre las sábanas, Maite hizo lo mismo.

Antes de entrar en acción, el espíritu que los estaba observando, se cabreó al verlos a punto de...
Arrancó las sábanas de la cama, las tiró al suelo, y las pisoteó.
Claro está, que ellos esta parte no la podían ver,  pero si lo que había pasado y se asustaron bastante.

Jorge, con su sexo ya encogido, y ella un tanto  histérica, decidieron dejarlo para otro día.

El espíritu contentísimo, saltaba de alegría
-Bien, bien, bien, ja, ja, ja.

Autora Verónica O.M.
Continuará

jueves, 28 de junio de 2018

NO QUIERO IRME TODAVÍA 10

NO QUIERO IRME TODAVÍA CAPÍTULO N°10 novela       


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Maite ya había llegado a su hogar, iba feliz por un lado y cabreada por el otro. Feliz, porque Jorge la había perdonado, y cabreada por haber tenido que salir de la consulta de estampida. 
Últimamente estaban pasando cosas un tanto extrañas y desde que su marido había fallecido.

Se duchó nada más llegar, y pensó que Jorge más tarde vendría para estar con ella ya que se habían quedado a medias.

Pobre ilusa, a medias con ella, pero...

Ya duchada y secado su cuerpo, se puso una loción muy hidratante en todo el cuerpo, se había puesto más de la cuenta y se quitó el exceso con una toalla.

Mientras tanto Manuel en su estado de espíritu, la miraba y pensó que estaba bastante apetecible, aunque  ya nada podía tener con ella. Se enfureció consigo mismo y dio una patada a la botella de loción que salió disparada por el aire y dejando las baldosas del cuarto de baño bien pringadas.

-¡Me voy a volver loca, no se lo que me está pasando! ¿Estaré sufriendo alucinaciones?
Tocó las baldosas y   efectivamente estaban pringadas. Se preguntó que como había podido pasar si la botellita la había puesto encima del lavabo.

Manuel al darse cuenta que Maite se estaba preocupando
-¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja! Qué bien me lo paso. Esta como se descuide va derechita al manicomio y  el medicucucho calentorro también, aunque a diferente pabellón que de eso me encargo yo...
Autora Verónica O.M.
Continuará