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| Simpática imagen de Internet |
Rabioso volvió a su capaza y se volvió a tumbar con tranquilidad.
Al parecer ya no había nadie que le fuese a perturbar.
La vidente tenía el pleno convencimiento de que el espíritu se había marchado, lo que no imaginaba era que el diablo le había hecho todo el trabajo...
-Su marido no la molestará nunca más.
Una sonrisilla maliciosa asomó a los ojos de Maite, estaba más que harta de las andadas de su difunto. Ahora ya la dejaría vivir en paz con el doctorcito.
-¿Está segura?
-¡Completamente! si me equivocase le devuelvo hasta el último céntimo.
-¿Cuánto le debo?
Preguntó a la vez que abría el bolso.
-Trescientos euros.
-No pensé que me saliese tan caro, solamente llevo encima doscientos.
Esmeralda pensó en lo rápido que había resuelto aquello.
-Está bien, doscientos son suficientes siempre y cuándo me recomiende a sus amistades. ¿Lo hará?
-Claro, cuándo se me presente la oportunidad.
Pagó y se marchó, deseosa de ir al ambulatorio y decírselo a Jorge.
Y hacia allí se encaminó, pero lo que se iba a encontrar no le iba a gustar...
Autora Verónica O.M
Continuará

