martes, 15 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 44

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 44 novela 

-Pasaba cerca de aquí y vine a saludarte.

-Muchas gracias, Celeste. Te lo agradezco.

La chica sonrió.  

-¿Tienes prisa?

-No, no demasiada.

-Te invito a comer, pero si te animas lo haremos en casa.¿Qué te parece?

-Me parece bien.

-Pues vamos, está cerca.

Echaron a andar, ella era casi tan alta como él. Paul estaba que no cogía en su piel, aquella chica lo había conmocionado el día en que la conoció.
-¿Cómo está, Lola?

-Mucho mejor. Espera que la visites  de nuevo.

-Le dices, que iré en breve.

Cuándo quisieron darse cuenta habían llegado...
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 13 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 43

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 43

La mañana fue bastante movida, dado que la tarde anterior no había abierto la tienda. Algunas clientas, debido a la  confianza le preguntaron a lo largo de la mañana. 

-¿Todo va bien, Paul? 
-Aquellas palabras salieron de boca de una mujer mayor y dada su edad podría ser su abuela.

-¡Perfecto, todo está perfecto!

-Cuánto me alegro, hijo. Me habías preocupado.

-Muchas gracias, Carmen. Pero no tenías que haberte preocupado por mi.

-Sabes, hijo. Te conozco desde que naciste, ¿como no me iba a preocupar?

Paul le lanzó una mirada de complicidad, la mujer le sonrió moviendo la cabeza. 
Y llegó la hora de cerrar... y lo estaba haciendo cuándo de pronto se acercaba hasta él alguien que había conocido hacía muy poco, era Celeste, aquella chica con la que tan a gusto se había sentido conversando. 

Su rostro se había transfigurado y hasta parecía haberse avivado su tono.

-Hola. 
Dijo ella.

-Hola. 
Contestó él.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 11 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 42

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 42

Los hombres se despidieron hasta el domingo siguiente.

Y... Paul debería preparar ciertas cosas antes de acostarse, al día siguiente debería madrugar para abrir la tienda a su clientela.

Mientras iba conduciendo, iba recordando la tarde tan agradable que había pasado con su padre.
Pensó en las vueltas que dá  la vida. Su madre le había impedido conocerlo, no la culpaba, por todo lo que ella había padecido. Aunque le hubiese gustado crecer como los demás niños y con un padre a su lado velando por él.

Hizo el trayecto rápidamente. 
Cuándo se quiso dar cuenta estaba aparcando el coche en la puerta, ya había llegado...

Al cabo de un par de horas se retiró a descansar. Pensó que aquella noche seguramente  dormiría a pierna suelta ya que tenía el corazón rebosante de felicidad.

Apagó la luz y al momento sintió la presencia de Luisito rozar su mejilla.
A los pocos minutos se oía un leve ronquido. 
Y en su rostro había dibujada una bonita sonrisa.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 9 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 41

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 41 novela 

Los dos hombres se sentían cómodos en aquellos momentos. Aquella velada estaba siendo muy fructífera, ambos estaban dispuestos a tener esa relación que les correspondía por parentesco, y aunque todo no había sido como debería, eran muy conscientes que se les estaba brindando una oportunidad única.

-¿Quieres más café?

-No, gracias, está bien por hoy. Ya va siendo hora de irme, otro día seguiremos. Te lo prometo.

El rostro del padre cambió y se tornó serio. 
-¿Cuándo volverás? 

-El domingo seguiremos hablando de venirte a vivir conmigo.

-No quiero moverme de aquí. Ya sabes que aquí están todos mis recuerdos.

-Algunos de ellos muy duros. Ya es hora de que te desprendas de tanto dolor. Debo marcharme, mañana hay que trabajar.

-Aquí estaré, hasta el domingo entonces...
El padre lo acompañó hasta la puerta, y Paul antes de salir se volvió y fundió en un fuerte abrazo.

-Gracias, hijo. ¡Este día ha sido muy grande para mi!

-También para mi...
Autora Verónica O.M.
Continuará

NOVELA DE MISTERIO 39 Y 40

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 39 novela

Paul, quedó un instante pensando en las palabras pronunciadas por su padre. Llegó a la conclusión de que eran acertadas, dedujo que aquella pequeña sombra y al parecer el alma de Luisito, había sido la clave para haber descubierto todo lo sucedido. Se había reencontrado con un pasado oculto que jamás hubiese imaginado.

-También yo he estado acompañado de Luisito. 
Al decirlo le brillaron demasiado los ojos.
-Tengo entendido, que cuántos se quedan en este plano algo les preocupa. 

Paul también lo pensaba.

-Seguro le preocupamos nosotros. ¿Quieres un café?

Asintió, moviendo ligeramente la cabeza.

 -¡Ay hijo! ni te imaginas lo que supone para mi que te tomes conmigo este café.
Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 40

Esteban fue a prepararlo, Paul también se levantó del sillón y lo siguió hasta la cocina.
-¿Quieres que te eche una mano?

-Te lo agradezco, pero no es necesario. 
El hombre preparó la cafetera en un santiamén, al disponer de café ya molido.
Mientras que este se hacía, sacó un pequeño mantel con dos servilletas, tipo tú y yo, y lo puso en la pequeña mesa de centro. 
Cuándo estuvo preparado lo llevó en una bandeja. En ella llevaba también el azucarero, dos cucharillas, dos tazas de un blanco inmaculado, una pequeña jarrita con leche y una caja de galletas variadas.
Se sentaron nuevamente,  dónde antes ya lo habían hecho.

-¿Lo prefieres solo o con leche?

-Con un poco de leche, gracias.

El padre le lanzó una media sonrisa, estaba que no cabía en su piel. Su hijo estaba compartiendo unos momentos con él y aquello lo significaba todo, ya que durante años no se había sentido digno... debido al peso de aquel pasado, en el que no se había comportado del todo bien, con la mujer que nunca llegaría a olvidar.
Y al parecer, su hijo no lo iba a tener en cuenta.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 8 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 38

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 38 novela

Paul esperó unos momentos y lo hizo en silencio.
Al rato y viendo a su padre ya recuperado, le habló.
-Te vienes conmigo. No tiene razón de ser que vivas solo.

El hombre trató de sonreír, pero tan solo consiguió esbozar una simple mueca. 
-No hijo, no me moveré de aquí, pero te lo agradezco infinito. Moriré entre estas paredes que me han dado cobijo tantos años.

-Y soledad, no lo olvides.

-Nunca lo podré hacer, ya que han sido años muy duros. Creí que no los podría resistir pero estaba equivocado. Los seres humanos somos más fuertes de lo que pensamos en un principio, con los años nos vamos dando cuenta.

-Y hablando de otra cosa, quisiera comentarte algo. No me vayas a tachar de loco, pero últimamente me pasan cosas extrañas.

-¿Cómo de extrañas?
Preguntó el padre.

-Percibo cosas, una de ellas es cómo si un niño estuviese a mi lado.

-¡Es el alma de  Luisito! 
El hombre lo dijo sin titubear.

-También yo lo pienso. Lo que no entiendo es porqué si yo no lo conocí.

-Te llevó hasta mi. ¡Seguro que por eso!
Autora Verónica O.M.
Continuará

sábado, 5 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 36 Y 37

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 36
                                            
-Me conociste de niño. Me veías a través de la alambrada del patio de la escuela cuándo salías a jugar.

-Nunca te diste a conocer, es más, siempre pensé que habías fallecido antes de yo nacer.

-A mi querida Luisa, no se le ocurrió otra cosa para justificar mi ausencia. Te parecerá extraño pero no le guardo ningún rencor, al contrario, la añoro tanto...
Al hombre, dos lágrimas le resbalaron por el rostro, las apartó con sus manos y prosiguió hablando.
-Durante muchos años no me atreví a pedirle volver, lo hice hace unos diez años y al no obtener respuesta ya dejé de hacerlo. 

-Mi madre te quiso siempre. Jamás tuvo ninguna intención de casarse con nadie.

-Lo sé. Y lo que más me duele es que desperdiciamos nuestro tiempo, ese que estaba destinado para nosotros tres. ¡Qué iluso fui!
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 37
-¿No piensas casarte, hijo? Al pronunciar aquellas palabras su voz sonó temblorosa.

-¡Ya lo estuve!

-Lo sé. Siempre he tenido mi fuente de información. Lo que te pregunto ¿es si piensas volver a casarte?

-No tengo ninguna prisa. Además tampoco lo busco. 

-Eso ya se verá. La soledad no es buena para nadie...

-¿Te pesa a ti?

-¡Muchísimo! Y me pregunto constantemente como he podido vivir así tanto tiempo.

-Ahora, me tienes a mi.

-¡Ay, hijo! tu tienes tu vida y yo solo soy un viejo, un pobre viejo que no supo recuperaros.
Algunas lágrimas se tomaron la libertad de rodar por sus mejillas y el hombre las intentó apartar de su rostro. 
Paul las había visto y sintió que daría lo que fuese por evitarle aquel sufrimiento.
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 4 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 33, 34 Y 35

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 33 novela

De pronto sonó la voz de Paul, la levantó más de lo debido, pero lo hizo sin pretenderlo. 
-¡Estoy seguro que mi madre siempre te quiso.!

El corazón de Esteban tuvo un sobresalto al escuchar aquello, pero se rehizo rápidamente y contestó muy seguro de lo que decía. 
-¡Lo sé! por desgracia no pudimos estar de nuevo juntos. Hace unos diez años lo intenté, pero sabía de antemano que no iba a ser posible. Tu madre no me iba a perdonar y estoy convencido de que no pudo hacerlo.
Esteban intentaba mantenerse firme sin apenas conseguirlo. 
Después y en soledad, daría rienda suelta a la emoción contenida por tantos y tantos años de pesares.

Paul se sentía abrumado también. Su padre, ese hombre que aunque no se había portado demasiado bien con su madre, era comprensible aquella actitud debido a la tragedia vivida con su pequeño hijo Luisito.

Las carnes se le desgarrarían a cualquier ser humano de vivir un suceso tan triste y lamentable.
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 34 novela


-Lola se hizo daño en una pierna al resbalar.

-Lo sé, ya he hablado con ella hace un rato, lo que no me dijo es que ibas a venir.

El hombre hablaba en un tono suave, Paul no sabía si era habitual en él o por aquellas circunstancias tan extraordinarias.
-La buena de mi tia, siempre tan fiel a sus amistades. Jamás supe nada por ella, sabe guardar bien los secretos. Quería de veras a tu madre y me consta que ella le correspondía de la misma forma.

-Mi madre falleció. ¿Lo sabías? 

-¡Si! 
Aquel sí, pronunciado demasiado alto pareció hacer eco en la estancia.

Paul lo miró y vió sus ojos brillantes por la emoción.
Autora Verónica O.M.
Continuará 

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 35 novela
                                             
El silencio, se hizo notar largo rato y Paul no se atrevió a romperlo.

Su padre intentó volver a la normalidad, no sin antes haberse tragado unas lágrimas amargas. 
No quería que su hijo viese su parte más débil, aquella que lo hacía tan vulnerable.

Se oyó el canto de un pájaro muy cerca y ambos miraron hacia el poyete de la ventana. Era un pequeño chamarín que al saberse observado levantó el vuelo.
Y el silencio se rompió gracias al pájaro.

-Todos los lunes voy al cementerio y deposito unas flores en su tumba, después me quedo un rato.
El hombre ya se soltó hablando de aquella mujer maravillosa y a la que perdió de forma irremediable hacia tanto tiempo...

La vista de Paul, se posó en una fotografía que estaba encima del mueble-librería del salón y se levantó del sillón para mirarla.

Allí estaban tres personas fotografiadas. Su madre muy joven, un pequeño niño de no más de dos años y un hombre cuyo rostro le pareció conocer. 
-¡Ese eres tú! 
Afirmó muy serio.

-¡Si, soy yo! 
Y antes de que Paul tomara nuevamente la palabra, le empezó a explicar de qué lo conocía.
Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 2 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 31 Y 32

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 31 novela

Ya restablecido del impacto causado, Esteban reaccionó...
-Hola, Paul. Esperaba tu visita, aunque me has cogido por sorpresa.
Su voz sonó algo temblorosa aunque quería parecer lo más natural posible.

El joven se sintió sorprendido ante aquellas palabras, aunque nada dijo. Y sin andarse por las ramas abrazó al hombre. 
Se apretaron en un fuerte abrazo, tan esperado y deseado por ambos.

-Pasa hijo, iba a dar un paseo por los alrededores.

Entró después que su padre.  Su corazón le iba a cien, pero, de emoción contenida. 
Entró en la casa y se encontró con un mobiliario bastante antiguo y deslucido por el tiempo. La cortina de gruesa tela en aquellos momentos estaba recogida y dejaba entrar la claridad del día.

-¡Siéntate, hijo!  
Le indicó un sillón de respaldo alto, viejo y gastado, pero que brillaba de puro limpio. 
Esteban se sentó en otro igual y situado enfrente. Se  sentía feliz y a la vez preocupado, al haber llegado el momento de las explicaciones. Sentía su corazón latirle demasiado deprisa y sabía que debería tranquilizarse si no quería llevarse un susto...
Autora Verónica O.M.
Continuará 

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO 32 novela 

A Paul, un detalle no se le había pasado por alto...
-Sabías mi nombre, si no recuerdo mal no te lo dije.

-Sé de ti desde pequeño. No pienses que fue mi tía quien me lo dijo, a ella no le hubiese sacado nunca ni una sola palabra, si tu madre así se lo hubiese pedido. Sé de antemano que así lo hizo, aunque nadie me lo haya confirmado.

-Jamás te vi. ¿Porqué no te he conocido hasta ahora?

-Es muy difícil responderte, pero lo intentaré. 
Por casualidades de la vida un conocido nuestro, la vio cuando  se marchó a ese pueblecito dónde naciste y vives. Me lo dijo al cabo de un tiempo. Debido a todo lo pasado me mantuve a distancia, no me atraía la idea de que me rechazase, como estoy seguro que haría. Os vigilé. Sabía en todo momento de vosotros. Me bastaba con saber que estábais bien.

-Me he criado sin ti.

-hijo, mi vida ha sido un infierno. Creo haber pagado lo mal que me porté. Estuve fuera de mi un tiempo, fue muy duro vivir con lo sucedido a Luisito. 
Al pronunciar el nombre de su otro hijo, su barbilla empezó a temblar de emoción.

-No he venido a recriminarte y si, a conocerte, a que tengamos esa relación que siempre debimos tener.
Diciéndolo se levantó, dirigiéndose dónde estaba su padre y sentándose en el brazo del sillón y pasando el suyo por detrás del hombre, abrazándolo.

Allí se quedaron largo rato en silencio. 
Aquellos momentos serían igual que un bálsamo que curaría las heridas que tenían dentro de sus corazones.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 1 de mayo de 2018

NOVELA DE MISTERIO 29 Y 30

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 29 novela 
                                                        Paul llegó a la casa de su madre, con el pensamiento de comer algo e ir a abrir la tienda, aunque se lo pensó mejor y se dijo que aquella tarde no abriría, ya que tenía pendiente algo muchísimo más importante para él.

Se lavó las manos en el fregadero y se dispuso a preparar unas patatas fritas y tres trozos de lomo a la plancha.
Comió en la misma cocina y lo hizo rápidamente.

Depositó todo en el fregadero y vertió agua.

Fue hacia la habitación y se vistió de sport.
Quedó contento del resultado. 

Le pareció ver, cómo si la sombra pasase rápidamente por la habitación.
El corazón se le aceleró, pero no por miedo, sino porque ya empezaba a entender.
Cuándo quiso darse cuenta, estaba hablando en voz alta.

-Luisito, ya sé que estás conmigo, siento muchísimo lo que te sucedió, me hubiese gustado haber crecido contigo.

La última frase se le quebró en la garganta, emocionado.

El pequeño espíritu también lo estaba, pensó que hubiese sido guay haber tenido un medio hermano como él.
Sonrió y se apostó a su lado rozando el pantalón de Paul con su pequeña mano.

Entonces él, posó su mano derecha  en dónde había notado aquel roce y Luisito percibió aquella caricia.

Después, escribió una nota, justificando que la tienda aquella tarde no se abriría.
Y fue hacia allí para ponerla en la puerta...
Autora Verónica O.M.
Continuará

SECRETOS ENTERRADOS CAPÍTULO Nº 30 novela
                                                 
Una vez colocada la nota se subió de nuevo al coche. 
Y empezó a hacer kilómetros. 
Estaba nervioso y a la vez feliz, aquel padre que le hicieron creer que no vivía lo había tenido relativamente cerca. No pretendía juzgar a su madre por haberle ocultado aquello, sin duda sus buenas razones había tenido.

Se desvió de la carretera y se introdujo por un camino de árboles, su calle lucía limpia.
Miró por la ventanilla y aquella era al parecer. Debería buscar el número veinte. 
Y sí, allí estaba...

Bajó del coche, a la vez que alguien salía de la vivienda.
Era un hombre mayor, de estatura un poco más baja que la de él, pero de rostro bastante parecido y no le cupo ninguna duda del parentesco que los unía. 
El corazón se le aceleró un poco.

El hombre, al verlo se quedó pálido y cómo si hubiese visto un fantasma, se tuvo que apoyar en el marco de la puerta.


Paul se acercó con gesto amable.
-Eres mi padre, estoy seguro.
Autora Verónica O.M.
Continuará